Acciones para cuidar y proteger el suelo

Todos podemos contribuir a cuidar el suelo. Estos son algunos consejos para preservar y proteger la superficie terrestre:

Siembra hierba y planta árboles, arbustos y otros tipos de vegetación en las zonas descubiertas de tu patio o jardín. El follaje absorberá el exceso de agua y protegerá la capa superior del suelo contra el impacto de la lluvia, el viento fuerte y el tráfico peatonal. Las raíces de las plantas también ayudarán a fijar el suelo una vez que se arraiguen, lo que protegerá de la escorrentía al suelo que está por debajo. Son algunas de las acciones que puedes llevar a cabo para proteger y cuidar el suelo, el recurso natural más valioso de la Tierra. 

consejos cuidar el suelo

 

El suelo es el principal recurso natural y, por ello, se debe preservar la integridad de este recurso natural. El 7 de Julio se conmemora el Día Internacional de la Conservación del Suelo que coincide con el aniversario de la muerte del científico Hugh Hammond Bennett que gracias a su organización ayudo a tomar conciencia de la necesidad de realizar acciones que preserven el cuidado y protección de la superficie terrestre.

La conservación del suelo defendida por Hugh Hammond Bennett favorece la lucha contra el cambio climático que es el Objetivo número 15 de los ODS de Naciones Unidas. Fundación Aquae contribuye a conseguir este objetivo con su proyecto Sembrando O2 y apoyando el trabajo de Pedro Medrano, miembro de la Red de Impulsores del Cambio, y su modelo de Montes de Socios para proteger la superficie forestal.

Te ofrecemos algunos consejos para conservar y proteger el suelo de tu jardín o patio:

  1. Cultiva cubiertas cortavientos para los campos
    Si tienes un campo o un espacio abierto plano y ancho en tu propiedad, piensa en cultivar una hilera de árboles para que actúen como una barrera contra el viento. Esto se conoce como una cubierta cortavientos y es un medio eficaz para combatir la erosión del viento que emplean con frecuencia los jardineros profesionales. Dicha cubierta reduce la cantidad de viento que barre un área abierta de tierra, lo que evita que la capa superior del suelo se disperse y se seque.
  2. Evita compactar el suelo
    Busca zonas donde la tierra esté dura y descubierta. La mayoría de las veces, este es un síntoma de suelo compactado. Siembra hierba en dichas zonas y asegúrate de regar y airear el suelo con frecuencia. Si no se corrige, el suelo que está por debajo puede volverse aún más denso mientras la capa superior erosiona, lo que hace que las condiciones de crecimiento sean inhóspitas o menos hospitalarias.
  3. Emplea técnicas de jardinería que no requieran cavar
    Construir un jardín sin cavar implica colocar materiales sobre la capa superior del suelo, en los cuales puedas plantar plantas y cultivos, de modo que no haya necesidad de perturbar el suelo. Si cultivas por encima del suelo en vez de hacerlo dentro de este, el suelo no quedará expuesto al exceso de excavación y riego que puede dañarlo y erosionarlo.
  4. Esparce mantillo sobre las plantas en crecimiento
    Durante la temporada de cultivo, esparce una capa fina de mantillo alrededor de la base de las plantas en crecimiento. El peso del mantillo impide que el suelo se exponga al viento y el agua, a la vez que conserva los nutrientes importantes y la humedad en el suelo a nivel de las raíces.
  5. Controla la escorrentía
    Cava canales de drenaje para guiar el agua de lluvia. Labra y crea contornos en tu jardín.
  6. Instala un barril de lluvia o un sumidero
    Si las precipitaciones tienden a provocar inundaciones en tu zona, puedes implementar un barril de lluvia o un sumidero para recolectar el exceso de agua.
  7. Fomenta la diversidad de cultivos
    El monocultivo es más propenso a que nuestras plantas o cultivos contraigan enfermedades y plagas. Además las asociaciones de cultivos de plantas beneficiosas repelen ciertas plagas.

 



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