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Estamos plantando…Olivos

01/03/2018 - Blog
Te presentamos las especies de árboles y plantas, autóctonas, que estamos plantando en Parque Natura de la Mata-Torrevieja, en el marco del proyecto Sembrando O2
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El olivo (Olea europaea) es un árbol de hoja perenne (perennifolio), longevo, que puede alcanzar hasta 15 m de altura, con copa ancha y tronco grueso, de aspecto retorcido.

El tronco y las ramas son muy retorcidos y nudosos de color gris o plateado. Las hojas son pequeñas, de 2 a 8 centímetros de largo, lanceoladas y con el ápice ligeramente puntiagudo, grises verdosas por arriba y blancuzcas por abajo.

Las flores son muy pequeñas y reunidas en inflorescencias hermafroditas (en botánica la inflorescencia es la disposición de las flores sobre las ramas o la extremidad del tallo), en panículas axilares multifloras, es decir, en racimos, con corola blanca y olor intenso. Su periodo de floración sucede entre mayo y julio en el hemisferio norte, y entre noviembre y enero en el hemisferio sur.

Su fruto, la conocida oliva o aceituna, es carnosa y de forma ovalada, y cuando aún no ha llegado a la maduración tiene un típico color verde (verde “oliva”, se dice), pero no se hace rosácea, violácea o negra hasta que está madura. Su periodo de
fructificación ocurre entre septiembre y diciembre en el hemisferio norte y entre marzo y junio en el hemisferio sur.

De la oliva se extrae el aceite de oliva, un producto muy apreciado en la gastronomía y del que España es el principal productor del mundo.

El olivo es un árbol que crece lentamente, pero en compensación es muy longevo. Puede vivir varios cientos de años y existen algunos ejemplares que se cree que tienen más de 2.000 años de edad.

Es bastante exigente en lo que respecta al clima. La perjudica mucho el frío, tanto es así que temperaturas puede morir a temperaturas inferiores a ocho grados bajo cero. Tampoco le va bien la lluvia excesiva, por lo que se adapta muy bien a
terrenos secos.

Sus raíces son muy largas y profundas, para poder adquirir de la tierra la poca humedad que necesita.

El origen del olivo, aunque no está muy claro, podría remontarse al año 4.000 antes de Cristo en la antigua Mesopotamia. Sin duda es uno de los cultivos tradicionales más antiguos de la Europa templada y cálida. En España su cultivo fue introducido
por los griegos y los fenicios.

Un olivo de 25 años absorbe 0,57 toneladas de CO2 al año.



Puedes conocer el proyecto Sembrando O2 de Fundación Aquae aquí.

 

 

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