Las medusas que conquistan las costas

La abundancia o escasez de lluvia y la pluma de agua dulce que abren los ríos en el mar, tienen mucho que ver con el cada vez más habitual acercamiento de las medusas a las costas. Conoce las principales características de la Pelagia Noctulica, la medusa aguamala (Rhizostoma pulmo) y las carabelas portuguesas.

Debido a la escasez de agua dulce, diferentes tipos de medusas son cada vez más comunes en las costas. A modo de introducción, cabe destacar que nos encontramos ante animales marinos de cuerpo gelatinoso que para desplazarse por el agua se impulsan mediante contracciones rítmicas de todo su cuerpo.

La Pelagia Noctiluca, Rhizostoma pulmo, las carabelas portuguesas, la medusa huevo frito o la medusa Deepstaria son solo algunos ejemplos de las miles de especies que existen en el mundo. Pero en esta ocasión vamos a profundizar en torno a las tres primeras.

Características de la Pelagia Noctulica: medusa del Mediterráneo

La Pelagia Noctiluca es una especie de medusas comúnmente conocida como medusa luminescente o clave. Lo más característico de estas medusas es que son bioluminiscentes y forman rebaños que pueden localizarse desde las cien millas. Su dieta se compone de plancton y pequeños peces.

Se les considera como marionetas de mar al contar con tentáculos filiformes muy largos. La Pelagia Noctulica tiene el honor de ser la especie más frecuente en el Mediterráneo. Las molestias ocasionadas por su picadura (sensación de quemazón) provocan que los bañistas alcanzados por sus rejos requieran atención médica.

Una de las más grandes del Mediterráneo

Por otro lado, la medusa aguamala o Rhizostoma pulmo. Son solitarias, de mayor tamaño (su diámetro puede alcanzar el metro) y sus característicos brazos tienen forma de pulmón blanco. Nos encontramos ante una de las medusas más grandes que habitan en el mar Mediterráneo.

Lo que más destaca de este animal, además de su filamento de tonalidad violácea, son sus ocho brazos orales que se identifican con facilidad. A diferencia de otras especies de medusas, la medusa aguamala no tiene ningún tentáculo, pero estos sí son sustituidos por estos ocho brazos que le confieren una forma similar a la de la coliflor.

Habitualmente no se desplazan en solitario y forman enjambres de medusas de hasta 100 ejemplares. Al igual que otras medusas, el plancton constituye la base de su alimentación. Cuando la medusa aguamala pica a los seres humanos les provoca sensación de quemazón y picor en la zona de la piel afectada, sobre todo si esa persona en cuestión tiene la piel sensible.

Picadura muy dolorosa

Y por último, las carabelas portuguesas, cuya picadura resulta muy dolorosa para el ser humano. No se trata de una medusa, a pesar de su apariencia, sino de un organismo colonial (integrado por varios hidroides) cuyos individuos se especializan en mantener viva la colonia. Sus tentáculos, utilizados también para alimentarse al atrapar y paralizar a sus presas con ellos, pueden alcanzar una longitud de 50 metros, pero es la vela gelatinosa con la que cuentan la que les permite recorrer los océanos impulsadas por las corrientes marinas y los vientos.

Las carabelas portuguesas son propias de regiones tropicales y subtropicales de los océanos Índico, Pacífico y Atlántico. Aunque sí es cierto que empiezan a ser visibles próximas a las playas del Mediterráneo, donde apenas cuentan con depredadores. Se alimenta fundamentalmente de peces y plancton.

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