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La buena educación

En el momento en que recibía el premio por su descubrimiento científico y el fotógrafo disparaba el flash de su cámara, Wilson quiso por educación contener un estornudo fótico, pues era alérgico a la luz, para no incomodar a nadie. Pero al hacerlo la ráfaga brusca de aire generada en su organismo, y que alcanzó los 160 km/h, buscó una vía de escape que hizo saltar su ojo de vidrio e impactó en la frente de una curiosa. El fotógrafo  se vio en la necesidad de tomar otra foto sin flash.

 
Marco Antonio Román Encinas