Descubre a los grandes mamíferos de agua dulce del planeta
Cuando pensamos en mamíferos acuáticos, imaginamos ballenas, focas o delfines surcando los océanos salados. Pero, los ríos, lagos y humedales de agua dulce del planeta también albergan grandes especies de mamíferos que han evolucionado para adaptarse a ecosistemas acuáticos.
Estos gigantes desempeñan funciones ecológicas vitales y enfrentan serias amenazas de conservación.
La contaminación del agua, la fragmentación de los ríos por embalses y represas, la caza directa y la pesca incidental contribuyen a su declive. También están expuestos a la competencia por los recursos hídricos con la población humana.
Muchos de estos animales son considerados como “especies paraguas” en la jerga del mundo de la conservación de la naturaleza: al protegerlas, se ampara también el ecosistema entero, con todas las especies y relaciones ecológicas asociadas a la comunidad biológica de su entorno.
Te invitamos a descubrir los mamíferos más grandes de agua dulce del mundo, ordenados de mayor a menor peso.
Hipopótamo africano

Hipopótamos africanos. | Pixabay
Con sus 3.000 kilos de peso, el hipopótamo africano (Hippopotamus amphibius) es uno de los grandes mamíferos del mundo. Son animales semiacuáticos que frecuentan lagos y ríos de África. Pasan el día sumergidos, sosteniendo su gran peso en el medio líquido y emergen por la noche para pastar en la orilla de los cauces. El hipopótamo vive entre dos ambientes, como explica su nombre científico: amphibius o anfibio, capaz de vivir en dos entornos distintos.
Su función es fundamental en los ecosistemas fluviales africanos pues fertilizan las aguas con nutrientes. Los hipopótamos son extremadamente poderosos. Son muy rápidos a pesar de su peso y aspecto. Y son también muy fieros, defendiéndose de forma letal ante cualquier depredador o intromisión humana en su entorno.
Búfalo de agua asiático

Búfalo de agua asiático. | FOTO: Basile Morin vía Wikipedia Commons
El equivalente asiático al hipopótamo es el búfalo de agua (Bubalus bubalis): un gran mamífero que pasa gran parte del día sumergido en ríos y lagos, pero que abandona estos espacios húmedos para pisar tierra cuando le conviene. Tiene una altura de hasta 1,8 metros y un peso de hasta 1.200 kilos.
Estos grandes bóvidos, excelentes nadadores, habitan humedales y riberas. Son esenciales en esos ecosistemas para mantener la vegetación, dispersar semillas y modificar el entorno como auténticos ingenieros del hábitat.
Siendo un búfalo salvaje, el ser humano fue capaz de domesticarlo hace miles de años, algo que no se ha podido hacer con la variedad africana, habitante de las llanuras y animal sumamente agresivo.
Debido a la domesticación del búfalo salvaje de agua, Asia cuenta con un poderoso aliado doméstico que es usado como animal de carga para la agricultura. No obstante, en algunas regiones de India y el sudeste asiático todavía subsisten ejemplares de búfalo de agua salvaje.
El manatí

Ejemplar de manatí del Caribe. | FOTO: Pixabay
Los manatíes son un tipo de animal acuático del género Trichechus, conocidos también como vacas marinas. Esa descripción es bien oportuna, pues son grandes y pacíficos herbívoros, que en lugar de pastar en tierra lo hacen en el medio acuático. Pueden superar los cinco metros de longitud y los 500 kilos de peso.
Existen tres especies en el mundo. Dos de ellas están adaptadas al agua dulce y a la salada y se mueven en zonas de confluencia entre ambos ambientes, como marismas, manglares y zonas costeras. Son el manatí del Caribe o de Florida (Trichechus manatus) y el manatí africano (Trichechus senegalensis).
La tercera especie de manatí existente en nuestros días es el manatí del Amazonas (Trichechus inunguis), la única de las tres que es exclusivamente fluvial.
Estos herbívoros pacíficos de hasta tres metros de longitud y 400 kilos de peso se alimentan de vegetación acuática y contribuyen al control del crecimiento vegetal en los ríos y lagunas de la mayor cuenca de agua dulce del mundo.
Delfines de río

Delfín rosa del Amazonas. | FOTO: Jorge Andrade vía Wikimedia Commons.
Asociamos los delfines al mar, pero algunos de los grandes ríos del mundo tienen también especies adaptadas al agua dulce.
Estos cetáceos han desarrollado adaptaciones únicas como cuerpos flexibles para moverse en entornos reducidos y sistemas de ecolocalización aguda para orientarse entre árboles sumergidos, bancos de arena y aguas turbias. En época histórica existieron varias especies en distintos cauces del mundo, pero actualmente sólo la del Amazonas resiste en un relativo buen estado de conservación.
En el río Yangtsé, en China, habitó hasta hace escasos años el baiji (Lipotes vexillifer). Los científicos y las administraciones lo han calificado como extinto o funcionalmente extinto al no haber encontrado ejemplares desde el año 2006.
Algo mejor se encuentra el delfín del Ganges (Platanista gangetica), pues hay estimaciones de que al menos quedan 100 individuos. Se trata de una especie muy singular pues es totalmente ciega. Basa su existencia en su gran capacidad de ubicarse por ecolocalización en aguas turbias.
De las tres especies de delfines de río, el delfín rosado del Amazonas (Inia geoffrensis) es el que en mejor estado de conservación se encuentra, con una estimación de miles de ejemplares en toda la cuenca amazónica.
Se le conoce como «boto» en Brasil. Su color rosa se debe a la cantidad de vasos sanguíneos cerca de la piel. Tiene un cuerpo robusto y redondeado. Los adultos miden entre 1,5 y 2,5 metros y pesan hasta 185 kilos.
Capibara

Un ejemplar de capibara. | FOTO: Pixabay
El capibara o carpincho (Hydrochoerus hydrochaeris) es el roedor más grande del mundo. Se trata de un animal semiacuático que vive en las orillas de ríos, lagunas y pantanos de América del Sur y que puede alcanzar los 60 kilos de peso. Su alimentación es herbívora y se alimenta de pastos y de plantas acuáticas.
Son excelentes nadadores y pueden permanecer sumergidos durante varios minutos. El capibara es un animal muy social y vive en grupos de 10 a 20 individuos, aunque en ocasiones se han localizado clanes de hasta un centenar de ellos.
Se distribuye por toda América del Sur, desde Panamá hasta Argentina y su población ha disminuido por la pérdida de humedales y por el impacto de la caza directa para consumir su carne o usar su cuero.
Nutria gigante del Amazonas

Una nutria gigante del Amazonas. | FOTO: Eric Gaba vía Wikipedia Commons
Hay varias especies de nutrias en el mundo. Casi todas viven en ríos de agua dulce, capturando peces, aunque hay excepciones como la nutria marina de América del Norte, especializada en devorar erizos en el océano Pacífico.
De todas ellas, una sobresale por su enorme tamaño, que la convierte en un depredador de porte poderoso. Se trata de la nutria gigante del Amazonas, también llamada «lobo de río» (Pteronura brasiliensis). Es el mayor mustélido del mundo, alcanzando hasta 1,8 metros y 30 kilos de peso.
Su cuerpo alargado, musculoso y flexible, combinado con una cola ancha y poderosa, la convierte en una excelente nadadora capaz de desplazarse con gran velocidad y maniobrabilidad bajo el agua.
A diferencia de otras especies de nutrias de hábitos solitarios, la nutria gigante del Amazonas es social y vive en grupos familiares que cooperan en la caza y se comunican mediante un complejo repertorio de vocalizaciones.






