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Día de la Biodiversidad: Las especies marinas son las más vulnerables al cambio climático

Según un estudio publicado en la revista “Nature”, las especies marinas muestran mayor vulnerabilidad que las terrestres contra el cambio climático, algo que puede afectar a aquellas comunidades que dependen de los peces y de los maricos, además, evidentemente, de mermar los océanos y los mares.

21/05/2019
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El calentamiento global, consecuencia del cambio climático, está aumentando la temperatura del agua en mares y océanos, así como derritiendo los glaciares. Una situación que está repercutiendo de manera directa en hábitats y ecosistemas marítimos y oceánicos. En un reciente estudio publicado en la revista Nature, se ha detectado que el calentamiento global ha ocasionado la desaparición del doble de especies cuyos hábitats se encuentran en el océano que a aquellas que habitan en zona terrestre.

Un impacto en la vulnerabilidad de las especies marinas que, además, puede tener una incisión negativa en las comunidades humanas que depende para la alimentación y sus actividades económicas de los peces y los mariscos.



 

Para desarrollar el estudio se unieron investigaciones de alcance mundial que contaban, en su conjunto, con análisis de casi de cuatrocientas especies: 295 terrestres y 88 especies marinas, la cuales iban de lagartijas a peces pasando por arañas y otros insectos marinos. La idea era comparar la sensibilidad de las especies marinas y las terrestres de sangre fría ante el calentamiento, así como su capacidad para refugiarse del calor a la vez que se mantienen en sus hábitats.

Malin Pinsky, de la Universidad de Rutgers New Brunswick y autor principal del estudio y de la investigación, afirmaba que “encontramos que, a nivel mundial, las especies marinas se están eliminando de sus hábitats al aumentar la temperatura dos veces más que las especies terrestres. Estos hallazgos indican la necesidad de realizar nuevos esfuerzos de conservación si el océano va a continuar siendo apoyo del bienestar humano, la nutrición y la actividad económica".



Por su parte, Douglas McCauley, otro de los científicos del equipo internacional que ha desarrollado la investigación, ha declarado que "no hemos descubierto por primera vez que el calentamiento global perjudica la vida del océano, pero sí que, posiblemente, perjudica a la vida del océano más que en la tierra. Esto es muy importante saberlo porque nos señala dónde enfocar nuestra energía cuando intentamos proteger a los ecosistemas y aumentar la resistencia a los impactos del clima".

El descubrimiento de la investigación reside en que hay más especies que viven bajo temperaturas máximas en el océano que en la tierra, lo cual podría explicar ampliamente las extinciones que se están produciendo, estando doblemente afectas las marinas frente a las terrestres. Las especies marinas son más sensibles al calentamiento global, por tanto, dado que están expuestas a un rango mayor de temperatura con relación a la que pueden soportar.

Una de las causas de que el calentamiento global afecte tan gravemente a los océanos se encuentra en que el agua retiene muy bien el calor, por lo que los animales marinos experimentan, ya sea a diario o durante el cambio estacional, fluctuaciones de temperaturas muy extremas, a diferencias de los animales terrestres. O, mejor dicho, no están acostumbradas a tener que enfrentarse a esos cambios, lo cual hace que sean más vulnerables. Además, los animales terrestres pueden buscar refugios, como bosques, áreas con sombras o subterráneas, ante las altas temperaturas, algo que no se produce bajo el mar.



Algunos animales marinos intentan encontrar refugio en aguas más frías y profundas, pero entonces deben enfrentarse a cambios de hábitats y ecosistemas muy bruscos, expuestos a depredadores, por ejemplo, o a una alimentación que puede no ser la suya. El nivel de luz, la presión del agua o la disponibilidad de alimentos cambia considerablemente cuanto más profunda es la inmersión, y la viabilidad de adaptación y de supervivencia es muy inestable.

Esta es la primera vez que los científicos demuestran que el cambio climático afecta más a las criaturas que viven en los ecosistemas marinos debido al aumento de la temperatura media de la Tierra, que ha llegado a un nivel no registrado en los últimos miles de años. Una situación que reduce la diversidad genética y altera los ecosistemas donde extraen sus alimentos millones de personas que viven en zonas costeras.

 

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