Las abejas, los insectos que mejor conocen el clima

Las abejas no solo recolectan el néctar y polen para dar de comer a sus crías (pecorear), sino que son importantes también para conocer el clima en función de cómo sea su zumbido en la colmena. Estos insectos polinizadores y muy sociables viven en colonias con forma de enjambres y son imprescindibles para el mantenimiento de la biodiversidad.

Las abejas no solo recolectan el néctar y polen para dar de comer a sus crías (pecorear), sino que son importantes también para conocer el clima. El zumbido que realizan en la colmena deja intuir el tiempo que hará ese día, según cuentan los apicultores: si el ruido es apagado y sordo, hará frío y soplará el viento. Si por el contrario, el zumbido es agudo y alegre, prevalecerá el sol.

Se conoce la existencia de más de 20.000 subespecies de abejas pertenecientes a 7 familias diferentes. Viven una media de 5 años, aunque las abejas reinas pueden alcanzar los 6 años, y tienen un tamaño de alrededor de 1,5 cm. En las colmenas se pueden encontrar hasta un total de 80.000 individuos.

¿Dónde viven las abejas?

Nos encontramos ante unos insectos que viven en colonias en forma de enjambres, muy sociables y en los que se diferencian tres rangos dentro de una jerarquía muy bien definida: la abeja reina, los zánganos y las abejas obreras. Están extendidas por todos los continentes, excepto en la Antártida.

Las abejas, al igual que otros polinizadores, cada vez están más amenazados por las actividades del ser humano. Por ello, resulta necesario crear conciencia sobre la importante labor que realizan para el desarrollo sostenible con el objetivo de que no se deterioren sus hábitats o se ponga en marcha sobre ellos prácticas propias de la agricultura industrializada.

La polinización de las flores es vital para nuestra alimentación y para la biodiversidad. En concreto, más del 75% de los cultivos alimentarios del mundo dependen en cierta medida de la polinización. La importancia de las abejas es absoluta en este proceso. Adquieren un papel protagonista junto a otros polinizadores que ayudan en la reproducción de las plantas como las mariposas, los pájaros o los escarabajos.

¿Qué comen las abejas?

Las primeras flores que visitan, es decir, las primeras del año que pecorean son las del romero. Y es que las abejas son las polinizadoras por excelencia de las plantas con flores.

Conviene destacar, a su vez, que poseen una carga electrostática que contribuye a que el polen se adhiera a su cuerpo. Por norma general visitan flores de una sola especie durante un periodo de tiempo determinado, para después ir a otra especie y así sucesivamente.

Otras curiosidades

La comunicación entre las abejas es realmente compleja, ya que es imprescindible que notifiquen la información de valor a toda la colonia. De este modo, se sabe, por ejemplo, que la emisión de sonidos supone un anuncio de peligro

Otra particularidad, más allá de su capacidad para orientarse con el sol, es que no todas las abejas disponen de aguijón. Las reinas lo tienen atrofiado, los zánganos carecen de él y son las obreras las que tras inyectar el veneno no siempre consiguen recuperarlo y terminan muriendo pasados solo unos minutos al tratarse de uno de sus órganos vitales.