10 consejos para reducir el desperdicio de alimentos

Un tercio de los alimentos producidos se pierde o se desperdicia en el mundo para el consumo humano. Esto supone, aproximadamente, 1.700 millones de toneladas al año. Pero hay muchas formas de evitar tirar comida a la basura. En este artículo te damos 10 prácticas ideas.

Si hay un lugar que nos puede dar una idea de nuestro desperdicio de alimentos, ese es la basura. Sin duda, el desperdicio de alimentos es uno de los grandes problemas medioambientales de nuestra era. Fundamentalmente porque esta práctica contribuye a las emisiones de gases de efecto invernadero y desperdicia el agua y otros recursos necesarios para cultivar los alimentos.

A pesar de las grandes empresas son responsables de una gran parte de la contaminación medioambiental, como individuos tenemos un papel muy importante en la reducción del desperdicio alimentario. Por eso es necesario encontrar formas de reducir el desperdicio de alimentos a lo largo del día. Te proponemos las 10 mejores maneras de hacerlo. 

10 consejos para reducir el desperdicio de alimentos

Aquí mostramos diez consejos para no desperdiciar comida y aportar nuestro granito de arena para no aumentar las cifras de desperdicio de alimentos.

  1. Revisar periódicamente los alimentos de la despensa, frigorífico y congelador. Seguir el sistema FIFO para los perecederos (“Primero en entrar, primero en salir”) y el sistema LIFO para los no perecederos (“Último en entrar, primero en salir”).
  2. Planificar el menú semanal y ajustar las raciones a la hora de cocinar y servir.
  3. Llevar la lista de la compra a la tienda y acudir a la tienda con mayor frecuencia para disminuir el volumen de compra.
  4. En la tienda no descartar productos en buenas condiciones por ser más “imperfectos” (color, calibre, tamaño, envase defectuoso…). Además, ser conscientes que pedir que las estanterías estén siempre llenas puede dar lugar a que se tengan que tirar más alimentos, especialmente los frescos y perecederos.
  5. Apostar por los productos de proximidad y de temporada y por los canales cortos de comercialización (compra directa al productor o con menor número de intermediarios).
  6. Conservar adecuadamente los alimentos.
  7. Leer la información de las etiquetas y aprender a interpretarlas si es necesario.

  1. Recordar: la fecha de caducidad indica la fecha a partir de la cual no se puede consumir un alimento, mientras que a partir de la fecha de consumo preferente puede disminuir su calidad, pero sigue siendo comestible.
  2. Aprovechar las sobras con recetas de cocina imaginativas. Cocinar con el desperdicio alimentario es una manera fantástica de reducir la cantidad de alimentos que tiramos a la basura.
  3. En el restaurante, pedir un recipiente para llevar las sobras. De lo contrario, tu comida se convertirá en desperdicio y terminará en la basura. 

Cómo conservar los alimentos adecuadamente en la nevera

¿Te preocupa el desperdicio de comida? Empieza por gestionar tu frigorífico de manera más eficiente. Los alimentos perecederos, como las frutas y las verduras, se deben almacenar de forma adecuada para evitar que se echen a perder. Para reducir tu desperdicio de alimentos perecederos, puedes seguir las siguientes indicaciones:

  • Mantén el frigorífico por debajo de los 5°C. 
  • para almacenar alimentos cocidos en estantes encima de los alimentos crudos almacenar alimentos en recipientes sellados.
  • Guarda la comida que está cocinada en los estantes de arriba de la nevera. Pon los alimentos crudos en los estantes de abajo.
  • Siempre que abras una conserva, transfiérela a un recipiente adecuado. Es mejor no guardar estos alimentos en la lata.
  • Algunas frutas emiten gases naturales que hacen que los alimentos cercanos se estropeen con mayor rapidez. Por eso, es mejor que guardes las manzanas, plátanos y tomates separados de otros productos perecederos. Al hacerlo ayudarás a que se mantengan frescos y reducirás el desperdicio de estos alimentos.
  • Organizar el refrigerador correctamente te ayudará a tener un seguimiento de lo que tienes dentro. De esta manera podrás separar los alimentos se pueden o deben comer ya de aquellos que aguantarán más tiempo en la nevera. Para hacerlo, te proponemos que coloques los alimentos que caducarán antes en la parte frontal, dejando los que caducarán después en la parte trasera del frigorífico.