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Y donde digo madre, digo célula

En el espejo veo un vivo ejemplo de lo necesaria que es la entropía. El resultado de cómo mi madre se desorganizó primero para volver a organizarse después, naciendo yo y mi gemelita. Solo una madre es capaz de trabajar tanto para repartir todo lo que tiene. Tras fases de crecimiento personal, otras en las que la única meta es tenerlo todo a punto, y una final donde no paras de preguntarte si las condiciones de tu vida son las mejores para hacerlo, hoy, desde el paritorio, allá voy yo mamá.

Tamara Esquivel Martín