fbpx
Wiki Explora
Fundación Aquae > Parque Nacional de Cabrera: paraíso de la biodiversidad del Mediterráneo

Parque Nacional de Cabrera: paraíso de la biodiversidad del Mediterráneo

Compartir en
El Archipiélago de Cabrera constituye el mejor exponente de ecosistemas insulares no alterados del Mediterráneo español.

Desde 1991, el Parque Nacional Marítimo Terrestre cobija toda la riqueza natural de este conjunto de islas e islotes calcáreos: importantes colonias de aves marinas, especies endémicas y uno de los fondos marinos mejor conservados de nuestro litoral.

Bajo el mar

Alrededor de un 85 % de la superficie del Parque nacional de Cabrera es mar. Lo que más sorprende al sumergirse en sus cristalinas aguas son las praderas de posidonia oceánica, una planta superior que cuenta con raíces y flores, considerada como una de las principales fuentes de vida del Mediterráneo y en las que tienen su hábitat multitud de especies vegetales y algares que, gracias a la claridad que alcanzan las aguas, resultan fácilmente localizables. Entre sus hojas es posible observar más de 160 especies como la chopa, la vaca, la dorada, el dentón, la lubina, la salpa o salema de reflejos dorados, que se alimenta de las hojas de la posidonia en grupos o cardúmenes de hasta cientos de individuos, y hay también erizos, sepias y la nacra, un enorme molusco bivalvo, que aquí tiene su escondite.

Los fondos rocosos son los hábitats submarinos que ofrecen un mayor esplendor y diversidad, dotando a la fauna de refugio y alimento: grandes meros: escórporas y rascacios, de venenosas espinas y maestros del camuflaje; pulpos; morenas, congrios, etc. Aquí veremos numerosos invertebrados: bígaros, bellotas de mar, cangrejos, holoturias, estrellas, etc. En las costas de Cabrera no faltan animales de mayor tamaño, como el delfín mular, el delfín listado, el delfín común y la tortuga boba; y aunque apenas ya quedan, aún puede verse algún ejemplar divagante de foca marina.

La fauna marina se compone de más de 500 especies, con 113 especies de briozoos, 22 de moluscos, 25 de crustáceos, 87 de esponjas y 214 especies diferentes de peces, lo que convierte al parque en el espacio de mayor biodiversidad íctica de todo el Mediterráneo.

En el medio terrestre

El archipiélago presenta una vegetación típicamente mediterránea, con una comunidad muy extendida de maquia con acebuches y matorral xerófilo, con algunos bosquecillos de pino carrasco. Sin embargo, Cabrera muestra unas particularidades: al lado del acebuche, el olivillo, los aladiernos, la lechetrezna, aparecen especies típicas del encinar, como el aladierno endémico Rhamnus ludovici-salvatoris y, en cotas más elevadas, el boj baleárico. Otra característica es la amplia extensión que presentan los sabinares, precisamente allí donde el suelo es más escaso.
En cuanto a la fauna, el archipiélago cuenta con 22 endemismos baleares, como el astrágalo de las Baleares (y el hipérico balear, y sólo una subespecie endémica de Cabrera: Rubia angustifolia caespitosa.



Foto: Parque nacional marítimo-terrestre del Archipiélago de Cabrera. De las Islas Baleares /NASA 

Entre los reptiles, destacan de forma especial las poblaciones de lagartija balear, llamada en Mallorca sargantana, endemismo isleño. Sólo en el Archipiélago de Cabrera se dan once subespecies que se distinguen por pequeñas variaciones en la forma y color. El 80% de la población de este reptil endémico de Baleares se encuentra en el Archipiélago de Cabrera y casi cada isla tiene su propia subespecie.

Forman colonias en el archipiélago especies como la gaviota patiamarilla, la gaviota de Audouin, la pardela cenicienta, el cormorán moñudo y el paíño común; además de la pardela balear en grave peligro de extinción.

Entre las rapaces, destacan el cernícalo común, el halcón peregrino, el halcón de Eleonor, que no vive permanentemente en las islas, pero que regresa todos los años para anidar en los acantilados de los estells. También está presente el águila pescadora.

El número de mamíferos presentes en Cabrera no es demasiado elevado, y abundan sobre todo los introducidos por el hombre. El conejo fue una pesadilla para los antiguos cultivadores de la isla, y, para combatirlo, se introdujo la gineta. Son abundantes también la rata negra, el ratón, el gato cimarrón y el erizo moruno. Hay además varias especies de murciélagos autóctonos: murciélago rabudo, murciélago montañero, murciélago troglodita o murciélago orejudo meridional.

Ver también:
La Pardela Balear
Reserva Marina de Levante de Mallorca-Cala Rajada
Reserva de la Biosfera de Menorca

Compartir en