fbpx
Wiki Explora
Fundación Aquae > ¿Sabes cuáles son las 10 ideas más innovadoras y disruptivas del Sonar+D? Conócelas clicando aquí.

¿Sabes cuáles son las 10 ideas más innovadoras y disruptivas del Sonar+D? Conócelas clicando aquí.

Compartir en
Todos conocemos Sónar, el festival de música, creatividad y tecnología que cada año reúne a miles de la música electrónica y la tecnología en Barcelona. Al festival de música se une desde 2015 el Sonar+D es un congreso internacional que aglutina un conjunto de actividades con un eje común: la relación entre creatividad y tecnología y la transformación digital de las industrias culturales que conlleva. 

¿Quieres conocer algunas de las propuestas innovadoras que se presentaron? Este interesante artículo de El Mundo http://www.elmundo.es/economia/2015/06/22/5587cc85e2704e900b8b4575.html recoge los diez privilegiados que se cuelan en el ranking de INNOVADORES a las mejores propuestas.


10. The present: un reloj anual cuya aguja tarda 365 días en recorrer las coloreadas estaciones. Y por cierto, marca el momento del año de forma automática sin necesidad de ajustarlo.


9. HCube: un compendio de 400 tiras compuestas por 20 leds y dispuestas en forma de cubo. Programado con Unity, un programa de videojuegos, el discotequero proyecto enciende sus luces al son de la música. El cubo de dos metros es capaz de reproducir 16 millones de colores y, además, se adentra en las redes sociales permitiendo la comunicación vía Twitter.


 


8. Lab Binaer: recupera los códigos binarios de los sistemas de tarjetas perforadas que se utilizaban en las antiguas fábricas textiles y actualiza su aplicación en sincronía con la remodelación de una planta de Augsburgo. A través de mapping, la tarjeta controla las proyecciones que se hacen en las paredes del edificio.


7. Datum Explorer: parte de la combinación de un scaner 3D y un dispositivo de grabación binaural utilizado para obtener información multidimensional. El resultado obtenido juega a convertirse en un paisaje digital creado a partir de datos visuales y sonoros.


6. Sing Song Table, La mesa de ping pong hecha sintetizador y secuenciador: El artilugio recoge los impulsos de la bola, los envía a un programa de ordenador y hace de esta partida lo que denominan «una original canción» (que personalmente, preferiría no volver a escuchar).


5. El equipo del Barcelona Supercomputing exponía el recorrido de la multitud de personas que transitaban las esquinas de la Fira de Monjuïc, o más bien sus dispositivos. El sistema convierte en chivo expiatorio la conexión wifi que mediante un chip advierte del trayecto realizado. Una innovación con la que, gracias al móvil, «saben lo que hiciste en el último Sónar». 


4. Elements: un proyecto dirigido a intentar mejorar la capacidad motora derivadas de enfermedades cerebrales. Auriculares puestos y a realizar movimientos manipulando los objetos de este colorida plataforma audiovisual desarrollada por la universidad australiana de RMIT. En verde azul y rojo, el movimiento de los elementos genera perturbaciones sonoras que crean música de forma libre, acompañada de líneas visuales pulsantes. 


 


3. The Ghost in the Machine: incluye un caleidoscopio que escanea la imagen del cuerpo y captura los gestos. Esto va a una futurista máquina provista de una interfaz que controla dos robots en las que se encuentran una cámara y una pantalla que hace tres fotos mediante light painting y genera una imagen que intenta provocar una reflexión en el espectador acerca de la relación hombre-máquina.


2. Market Lab de la Escuela Superior de Diseño. Su fuerte es trabajar de forma artística partiendo de la inspiración de la naturaleza, por eso utilizan biotecnología. Su idea parte del concepto de que la música es importante para comprender la naturaleza y por ello aplican estudios de ondas a materiales líquidos y sólidos que generan patrones de diseño que en sus mentes derivan en materiales impresos en 3D con bacterias o las casas del futuro. Eso sí, inspiradas en las tan armónicas formas naturales.


1. Wishplash: vencedor por aclamación del público. Las colas desde las once de la mañana -y había poca gente- no cesaron en todo el día. Y es que la silla de realidad virtual atrajo inquietudes por probar qué es moverse tridimensionalmente y hasta 360 grados en dos ejes con un Oculus Rift para experimentar nuevas sensaciones. 


 Ver también:
La innovación exige diversidad
Los datos son el carbón del siglo XXI
Diez ideas para cuidar del medio ambiente

Compartir en