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Monumento Natural Laguna de Pozuelos

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El Monumento Natural Laguna de los Pozuelos se ubica al norte de la Provincia de Jujuy, Argentina.

 

El Monumento Natural Laguna de los Pozuelos fue creado en 1980. Abarca 16.224 hectáreas y pertenece a la eco-región Puna. Por su relevancia como hábitat para numerosas aves acuáticas, fue incluida en la lista de Humedales de Importancia Internacional.

El Monumento Natural se encuentra en Puna, un extenso altiplano entre los 3400 a 3800 metros de altitud. Estas planicies o bolsones, separadas por cordones montañosos paralelos de norte a sur, carecen de salida al mar. El agua de las escasas lluvias o nevadas, se acumula en las depresiones centrales del bolsón, formando lagunas extensas y poco profundas. Tal es el caso de la Laguna de los Pozuelos. Tiene 25 km de largo y 9 km de ancho.
La extrema aridez del ambiente, los suelos pobres, condicionan el desarrollo del bioma. Por ello ciertas especies presentan adaptaciones particulares a estos ambientes, convirtiéndose así en propias de una región. No es casual, que en la Puna se hallen numerosas especies endémicas, diferentes a las presentes en otras regiones del país. La laguna concentra una rica y variada avifauna acuática que incluye 44 especies.

Su principal atractivo lo constituye la gran variedad de aves acuáticas, muchas de ellas exclusivas de los ambientes de la Puna. Los más llamativos son los flamencos. Se han censado alrededor de 25.000 ejemplares. Estas aves acuáticas de gran tamaño nidifican en playas, formando colonias. Construyen sus nidos de barro donde ponen un huevo o raramente dos y se alimentan con minúsculas algas e invertebrados. Hay presentes tres especies en esta área protegida: el flamenco austral, la parina grande y la parina chica, ambas propias de la Puna.


Photo credit: Daniele Colombo via Foter.com / CC BY-NC-SA
Descripción: El flamenco austral es una de las aves que podemos encontrar en la Laguna de Pozuelos.

Sobre los terrenos circundantes se encuentran manadas de vicuñas, camélido sudamericano de valiosa lana, junto a grupos de ñandúes, Petisos o Suris Cordilleranos.

En la desembocadura del río Cincel se concentran grandes cantidades de patos como el maicero, el barcino y el puneño. Este último es exclusivo de la región. Se lo reconoce por su capucho oscuro y pico celeste azulado. En cambio el maicero, el barcino, el colorado y el juar-jual, habitan otros ambientes además de la Puna, si bien algunos son razas endémicas de esta región. Entre las gallaretas o aves acuáticas propias de la Patagonia se encuentran tres especies: la andina, la cornuda y la gigante. Son aves acuáticas que se alimentan principalmente de plantas y de pequeños invertebrados.

En la Laguna de Pozuelos puede haber oscilaciones térmicas de carácter extremo de hasta 43,5 grados centígrados en un día. La media es de 8 grados en invierno (con mínimas de hasta -30°bajo cero) y 16 grados en verano (con máximas superiores a 30 bajo cero); hasta 200 mm anuales de lluvia, concentrados en la época estival; fuertes heladas y nevadas esporádicas en los meses más fríos. La temporada más recomendada para su visita es en marzo y abril, terminada la época de lluvias, cuando miles de flamencos pintan de rosa la laguna; las precipitaciones veraniegas -escasas aunque intensas- suelen cortar los caminos de acceso.

El principal problema de la Laguna de Pozuelos es el proceso de relleno, por la gran cantidad de sedimentos que recibe de los ríos de la cuenca montañosa. Como la Laguna de los Pozuelos se encuentra en una gran cuenca cerrada, sin salida al mar, el producto de la acción erosiva de los ríos y del viento se deposita en la laguna, que va colmatándose. Vale destacar que la presencia en la zona de gran cantidad de ganado doméstico, en especial ovejas, lleva al sobrepastoreo de la vegetación. El deterioro de la misma ocasionó la desprotección del suelo, expuesto a la erosión hídrica y eólica. En cambio, el de las llamas, también componente del ganado doméstico de la zona, no ocasionan procesos erosivos ni deterioran el suelo. Esto se debe principalmente a su modo de alimentación (cortan y no arrancan de raíz como las ovejas y caballos) y a sus pezuñas provistas de almohadillas que no horadan ni disgregan el suelo, a diferencia de ovejas.

En los últimos años, y como consecuencia del cambio climático, este espacio protegido de Argentina sufre severas sequías que provocan que los miles de aves que la visitaban están dejando de emigrar allí.

Ver también:

Los Flamencos
Acceso al agua potable y aseos en Argentina
Esteros del Iberá

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