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El gusano marino que hace más ruido que un avión

El Leocratides kimuraorum, es un gusano marino que se descubrió en 2017 y ahora se ha sabido que emite los sonidos más fuertes bajo el agua conocidos.

Un equipo de biólogos marinos encabezados por Ryutaro Goro, midieron los sonidos emitidos por un gusano, en particular, del Leocratides kimuraorum, y encontraron que puede alcanzar los 157 decibelios. Para hacernos una idea de la potencia, un avión al despegar genera, en términos generales, una media de entre 140 y 150 decibelios.

Leocratides kimuraorum, un gusano de reciente descubrimiento

Este tipo de gusanos marinos fueron descubiertos en el año 2017. De ellos se sabe que viven en las grietas de esponjas hexactinélidas, o también conocidas como esponjas de vidrio, que se encuentran en las costas japonesas. Durante este tiempo, habían sido observador en su hábitat natural, no pudiendo percibir ese sonido tan elevado. Tan solo lo hicieron cuando observaron a estos gusanos en el laboratorio.

En el laboratorio, el equipo de Goto pudo comprobar que cuando estos gusanos se pelean, se retuercen entre sí, contrayendo sus cuerpos y lanzando de cabeza a su oponente. A partir de esta observación, situaron micrófonos subacuáticos en su hábitat natural para recoger los sonidos que emitían durante esas peleas y en otras actividades, descubriendo que emiten un estadillo, al ser lanzados, que suena como un corcho de champán.

Un sonido cercano al que emiten los camarones, si ben, los investigadores aseguran que es mucho más potente y puede llegar a romper pequeños frascos de vidrio.

Una anomalía

Los camarones, por ejemplo, producen un ruido muy fuerte debido a cierran sus garras con mucha fuerza y con gran rapidez. Otros animales que también emiten sonidos elevados lo hacen por poseer en su estructura compositiva algún elemento de gran dureza. Sin embargo, el Leocratides kimuraorum no posee en su cuerpo nada parecido, siendo una especie de cuerpo blanco, lo cual lo convierte en una auténtica anomalía.

Es, por tanto, el primer caso registrado de un organismo de cuerpo blando que puede hacer bajo el agua un sonido de tal potencia. Y lo hace porque puede generar una gran presión en su cuerpo que emita sonido a través de una simple contracción muscular.