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¿Puede el agua reducir la dependencia hacia el petróleo?

Un grupo de investigadores de la Universidad de Manchester ha trabajado en la utilización de biología sintética para aprovechar la naturaleza y crear un camino mucho más eficiente y sostenible en la producción de combustible, en especial para sustituir el uso excesivo del petróleo.

Para los científicos actuales, encontrar nuevas formas sostenibles y eficientes que ayuden a reducir el gran impacto de la huella de carbono es uno de sus grandes desafíos, dado que todo avance en este sentido supondría de gran ayuda para la mejora del medio ambiente y para combatir la crisis climática.

En esa línea está trabajando un grupo de investigadores de la Universidad de Manchester, a partir del estudio y aprovechamiento de la naturaleza y la biología sintética.

Durante la investigación, los científicos descubrieron que una especie de bacteria que crece en el agua del mar (Halomonas) crea un sostén microbiano fácil y viable que puede ser usado para producir compuestos de alto valor.

La biología sintética pretende hacer productos químicos que pueden explotarse como precursores de combustibles. Así, los científicos rediseñan el genoma del microbio para modificar su metabolismo y crear diferentes tipos de compuestos químicos de gran valor, que puedan sustituir a la extracción de petróleo crudo de la tierra: un proceso que no es sostenible y puede requerir mucha energía.

De este modo, mediante el procesamiento químico sintético, se producen compuestos químicos más sostenibles e igual de eficientes.

Porque esta ingeniería aplicada a bacterias puede contribuir a reducir los flujos de residuos, limitar la producción de subproductos tóxicos y no depender de recursos no sostenibles como el petróleo crudo.

Lo innovador de este hallazgo de la Universidad de Mánchester se encuentra en que las bacterias crecen en el agua de mar. Del mismo modo, la gestión del sistema y su durabilidad son también aspectos innovadores debido a que presenta una producción continuada.

Según este grupo de científicos, la biotecnología podría permitir aprovechar la rica selectividad de la naturaleza para producir químicos complejos de manera eficiente; en muchas ocasiones se utilizarían temperaturas y presiones más bajas que en la síntesis orgánica tradicional, se crearían menos subproductos y contaminantes y se reducirían los costes.