×

Sede central. Paseo de la Castellana, 259C.
28046 Madrid
T. 913 075 725
fundacionaquae@fundacionaquae.org

Oficina en Madrid. Santa Leonor, 39.
28037 Madrid
T. 913 621 024
fundacionaquae@fundacionaquae.org


El sifón hidráulico

Los griegos y los romanos ya conocían el principio de funcionamiento del sifón y lo usaban en sus canalizaciones, como se atestigua en los restos de un sifón griego encontrado en Pérgamo (197-159 adc) o en muchos acueductos romanos, en los que, por ejemplo, les servía para bajar la cota del canal cuando tenían que construir acueductos de más de 50 m de altura, lo que consideraban peligroso.

Pero era una solución más cara de construir, puesto que iban soterrados, y no tan segura, ya que las conducciones que usaban eran de plomo o terracota, que no llegaban a soportar la presión del agua en los puntos más bajos de la conducción, así que preferían los acueductos de piedra.

No se tiene noticia cierta de cuando empezó a usarse. Y parece que tras los romanos, los europeos medievales parecía que no lo entendían y no lo usaron, así cuando las conducciones romanas se deterioraban ya nadie sabía repararlas y mucho menos por qué dejaban de funcionar.

Foto: Sifón en un acueducto romano, Dominio público, Wikipedia

Ver también:
Historia de las esclusas, los ascensores hidráulicos
El artificio de Juanelo Turriano
Historia del agua