Tiburón solrayo, el más dócil del mar

El tiburón solrayo es una de las especies de tiburón más dóciles del mar a pesar de su aspecto feroz. Se trata de una especie misteriosa ya que todavía no se sabe mucho de ella. Entre las características de este tiburón que se ve en las aguas de El Hierro destaca que las hembras preñadas suelen subir a la superficie.

El tiburón solrayo (odontaspis ferox) es un tiburón de tamaño grande y cuerpo robusto. Perteneciente a la familia odotaspididae, estamos ante un escualo generalmente gris de cuerpo alargado y fusiforme, con dos aletas dorsales. La primera no solo es mayor, sino que se sitúa en las proximidades de la inserción de las pectorales.

A pesar de su aspecto, entre las características del tiburón solrayo cabe destacar que se trata de una de las especies de tiburón más dóciles que existen en el mar, a diferencia de otras como el tiburón azul. De hecho, este aspecto feroz, con esos dientes desordenados y cinco pares de hendiduras branquiales, es solo una apariencia. En este sentido, hay quienes le llaman “tiburón dientes de perro”. La longitud del tiburón solrayo puede superar los 3 metros, mientras que su peso estaría en torno a los 300 kg.

¿Dónde vive el tiburón solrayo?

Nos encontramos ante una especie un tanto enigmática y misteriosa, que apenas ha evolucionado a lo largo de la historia, además de difícil de observar ya que viven en fondos arenosos de entre 13 y 430 metros de profundidad. Sin embargo, cuando las hembras están preñadas suben a la superficie siendo atisbadas por los buceadores de los que no tienen miedo.

Estas hembras suben con las aletas desflecadas y llenas de heridas tras el apareamiento. Precisamente su ingravidez, estar preñadas, es lo que hace que tiendan a subir, lo cual nos permite ver algo extraordinario: una especie abisal, en superficie.

Esta especie de tiburón puede verse cerca de la superficie en muy pocos lugares del mundo, siendo el Mar de las Calmas de El Hierro uno de ellos. Se cree que su distribución puede ser circuntropical (océanos y mares tropicales y subtropicales), aunque se trata de una especie poco conocida a nivel científico.

En las islas Canarias el tiburón solrayo recibe el nombre de tiburón Sarda y siempre se ha visto por estas aguas en verano. Este hecho pone de manifiesto la riqueza de la fauna en las profundidades del archipiélago canario, donde también se puede disfrutar de otras especies como el calderón tropical. A nivel global, ha sido avistado en el este del Atlántico, así como en los océanos Índico y Pacífico. La isla de Malpelo, en Colombia, es otro de los lugares en los que se ha podido ver a esta especie. Como curiosidad, en Japón se utiliza su aceite pero no su carne, por ser considerada de menor calidad que la de otras especies un tanto similares.

¿Qué come y cómo se reproduce?

Esta especie se alimenta de peces pequeños, crustáceos y cefalópodos. Los pescadores la consideran una especie común, siendo bastante raro aquel que no haya capturado alguno en aguas profundas.

Este tiburón posee poca descendencia, ya que cuando las crías nacen se alimentan de sus hermanos en las últimas fases de su desarrollo. Nos encontramos ante una especie ovovivípara, es decir, ponen huevos pero la eclosión de los mismos tiene lugar en el vientre de la madre.

Es en este lugar donde la tragedia acompaña al tiburón solrayo, desarrollándose un canibalismo uterino. Si bien la madre puede poner 2 o 3 huevos, solo termina sobreviviendo uno de ellos, el más fuerte, pues se come a los que serían sus hermanos. Se piensa que pueden tener una cría cada dos años. Estas, al nacer, tienen ya una longitud superior al metro.