Rocas submarinas que generan energías ‘eco’

Según una investigación, los expertos consideran que unas rocas submarinas ubicadas en el mar del Norte podrían utilizarse para almacenar aire a presión que, después, accionarían turbinas para dar electricidad a todo Reino Unido.

A partir de una nueva investigación, científicos sugieren que las rocas que se encuentran en el lecho marino frente a la costa de Reino Unido podrían convertirse en lugares de almacenaje a largo plazo con el objetivo de producir energías renovables. Para conseguirlo, se podría usar una técnica avanzada que permite atrapar aire comprimido en formaciones rocosas porosas mediante la utilización de electricidad de tecnologías renovables.

Energía renovables y baratas

Ese aire presurizado, más tarde, podría ser liberado para impulsar una turbina que generase grandes cantidades de electricidad. Según el estudio, esa técnica podría usarse a gran escala para almacenar el suficiente aire comprimido para satisfacer las necesidades eléctricas del Reino Unido durante la temporada invernal.

A partir de esta premisa, este procedimiento podría aportar suministros constantes y fiables de energía de fuentes renovables. Energías como, por ejemplo, turbinas eólicas y de las mareas. Algo que, además, podría ayudar a limitar el aumento de la temperatura global como resultado del cambio climático.
La idea es encontrar nuevos procesos que almacena energía de forma más económica que la actual y que sea, a su vez, fiable durante períodos de tiempos largos.

Almacenar aire en las rocas submarinas

El aire se almacenaría a alta presión en los poros de la arenisca mediante el uso de un pozo profundo previamente perforado en la roca. En períodos en los que escasea la energía, ese aire se podría liberar del pozo. El aire podría alimentar una turbina que generase electricidad que absorberían las redes eléctricas.

En las Universidades de Edimburgo y Strathclyde de Escocia, han usado modelos matemáticos para evaluar este proceso denominado Almacenamiento de Energía de Aire Comprimido (CAES, en sus siglas inglesas). Así, predijeron la capacidad de almacenamiento de Reino Unido combinando estas estimaciones con unas anteriores alrededor de las rocas submarinas en el mar del Norte.

El estudio se ha publicado en la revista Nature Energy y su director, Julien Mouli-Castillo, de la Universidad de Edimburgo, ha declarado que; “este método podría hacer posible almacenar energía renovable producida en el verano para esas frías noches de invierno. Puede proporcionar una solución viable, aunque costosa, para garantizar que el suministro de electricidad renovable de Reino Unido sea resistente entre temporadas. Más investigación podría ayudar a refinar el proceso y reducir los costos”.

Cómo funciona el CAES

El almacenamiento de energía de aire comprimido (CAES) es una forma de almacenar la energía generada en un momento para usarla en otro momento. La manera de hacerlo es utilizando aire comprimido. A escala de servicios públicos, la energía generada durante períodos de baja demanda de energía (no pico) puede liberarse para cumplir con períodos de mayor demanda (carga pico).

El primer proyecto CAES a escala de servicios públicos se construyó en Huntorf y aún está en funcionamiento. Si bien la planta Huntorf CAES se desarrolló inicialmente como un equilibrador de carga para la electricidad generada con combustibles fósiles en mente, el cambio global hacia fuentes de energía renovables pero altamente intermitentes (por ejemplo, fotovoltaica, eólica) ha llevado a un renovado interés en los sistemas CAES. Por lo tanto, los sistemas CAES pueden tener un impacto vital para garantizar que la energía renovable pueda satisfacer las fluctuantes demandas de electricidad.

Un desafío continuo en el diseño de CAES a gran escala es la gestión de la energía térmica. La compresión del aire conduce a un aumento de temperatura no deseado que no solo reduce la eficiencia operativa sino que también puede provocar daños. La principal diferencia entre varias arquitecturas CAES radica en la ingeniería térmica.

Por otro lado, los sistemas a pequeña escala se han utilizado durante mucho tiempo como propulsión de locomotoras de minas. En comparación con las baterías tradicionales, los sistemas CAES pueden almacenar energía durante períodos de tiempo más prolongados y tienen menos mantenimiento.