Reserva de la Biosfera de Las Sierras de Béjar y Francia

Las Sierras de Béjar y Francia fueron declaradas Reserva de la Biosfera por la UNESCO, en el encuentro celebrado en París en octubre de 2006. El territorio declarado ocupa una superficie de 199.140,48 hectáreas y alberga 85 municipios. Según la UNESCO, una reserva de la biosfera es un espacio en el que la conservación del medio ambiente se puede armonizar con el bienestar de las personas.

La Reserva de la Biosfera de Las Sierras de Béjar y Francia está situada al sureste de la provincia de Salamanca, en Castilla y León. Comprende casi 200.000 hectáreas e incluye 88 municipios en los que viven cerca de 50.000 habitantes. 

Comarca de las Sierras de Béjar-Francia

La comarca de las Sierras de Béjar-Francia, se ubica en el cuadrante sureste de la provincia de Salamanca, limitando con las provincias de Ávila (al este) y Cáceres (al sur). El resto de su contorno limita con diferentes comarcas salmantinas. Al oeste conecta con la fosa de Ciudad Rodrigo y la Sierra de Gata. Al norte se extiende hacia el campo charro de la penillanura de Salamanca.

Las características físicas de las Sierras de Béjar y Francia están asociadas a las del Sistema Central, del que forman parte en su macizo occidental. Por tanto, el factor más importante es la geología define hidrología y climatología. También es de gran importancia su ubicación geográfica. Pues es zona de contacto entre la meseta norte y sur, y su posición con respecto a la influencia del Atlántico.

La zona declarada Reserva de la Biosfera es una comarca eminentemente montañosa que se formó principalmente durante las orogenias herciniana y alpina. Estas dieron lugar a las Sierras de Francia, Quilamas y Béjar, y la Fosa del Alagón. Aquí también ha actuado una fuerte erosión remontante de este río y sus afluentes. Existen grandes altitudes en la provincia con 2.425 m en La Ceja, junto con 360 m. en Sotoserrano. Esto supone la existencia de un gran desnivel y elevadas pendientes que caracterizan la zona.

Es una comarca eminentemente ganadera, con prácticas tradicionales de ganadería extensiva.

Geología de las Sierras de Béjar-Francia

En cuanto a la litología, es de carácter claramente silíceo, destacando las pizarras y cuarcitas de las Sierras de Francia y Quilamas, y las rocas plutónicas (granitos y gneis) de la Sierra de Béjar y Entresierras. Hay una pequeña franja a una altura de 1.000 en la Sierra de Quilamas que es calcárea que se utilizaba para la extracción de cal y que dio a la zona el nombre de la calería.

En esta reserva encontramos una variada biodiversidad. Se encuentran endemismos como Cobitis vettonica o la Iberolacerta martinezricae, o especies vulnerables como la nutria. En cuanto a las aves más emblemáticas, existen parejas de buitre negro, buitre leonado, águila perdicera, águila real, alimoche, búho real o cigüeña negra.  En cuanto a la flora, hay catalogadas cerca de 2.000 especies en toda la comarca, con 93 endemismos, 8 de los cuales son exclusivos de esa reserva.

Foto: La Aberca, municipio de la Sierra de Francia (Salamanca) / Turol Jones CC BY 2.0

Parque Natural

La difícil accesibilidad, el aislamiento y los usos sostenidos del territorio, junto con las características físicas y climáticas únicas de la región, han permitido la supervivencia de un rico patrimonio natural. Esta reserva de la biosfera ha merecido su reconocimiento con la declaración de diferentes figuras de protección ambiental. Entre ellas destaca el Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia, y los futuros espacios naturales protegidos de Candelario y Quilamas, pertenecientes a la Red de Espacios Naturales de Castilla y León.

Junto a estas figuras hay otras de carácter comunitario, incluidas en la Red Natura 2000, como las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de las Sierras de Candelario, Quilamas, Batuecas-Sierra de Francia, y el río Alagón y sus afluentes. , así como los Lugares de Interés Comunitario (SIC) de las Sierras de Candelario, Quilamas, Batuecas-Sierra de Francia, el río Alagón y sus afluentes, el río Tormes y sus afluentes y el valle del río Cuerpo de Man.

Así se explica que existan diversos espacios protegidos como cinco Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y ocho Lugares de Importancia Comunitaria (LIC).