¿Tiene la Tierra grandes reservas ocultas de agua?

Dentro del Sistema Solar se han encontrado cuerpos, como la luna Encelado o el planeta enano Plutón, que han dado señales de contener vastos océanos subterráneos que se encuentran bajo gruesas capas de hielo que cubren toda su superficie. Hallazgos que apuntaban a que en algunos de esos cuerpos podría haber más agua que en la Tierra.

Tras estudiar la estructura del hielo, un nuevo estudio sostiene que es posible que haya reservas ocultas de agua en el interior de la Tierra. Para llegar a esta conclusión han invertido las consideraciones previas, relacionadas con los planetas helados encontrados, en cuanto a la relación masa y radio. Sin embargo, en este nuevo estudio, investigadores de la Universidad de Texas, apuntan a que se debería invertir esta cuestión. Porque quizá el agua es menos escasa de lo que se pensaba en esos planetas y, por el contrario, en la Tierra, hay más agua de la que se creía.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores se han basado en la estructura del hielo. Más en particular, en la manera en que puede conseguirse. Por un lado, se puede hacer hielo bajando las temperaturas; por otro lado, mediante un aumento de la presión. Esto es, comprimiendo el agua hasta que se convierte en un elemento sólido.

Origen de las reservas ocultas de agua

El hallazgo, publicado en Science, sugiere que un depósito de agua está oculto en el manto de la Tierra, a más de 400 millas debajo de la superficie. Trate de no imaginarse extensiones de mares subterráneos: toda esta agua, tres veces el volumen de agua en la superficie, está atrapada dentro de las rocas.

Llamada ringwoodita, la roca es de color azul brillante y solo se forma a alta temperatura y presión en el manto de la Tierra. El agua habría sido exprimida de las rocas, “casi como si estuvieran sudando”, dijo Steven Jacobsen de la Universidad Northwestern a The New Scientist. Esta investigación se suma a nuestra comprensión de las complejidades del transporte del agua por el cielo, los océanos y el suelo.

Del resumen del editor del estudio en Science: “El ciclo del agua implica algo más que el agua que circula entre la atmósfera, los océanos y las aguas superficiales. Se extiende profundamente hacia el interior de la Tierra a medida que la corteza oceánica se desliza. Lo hace por debajo de las placas adyacentes de la corteza y se hunde en el manto, llevando agua con él “.

 

Método científico

El equipo de científicos utilizó sismómetros para medir el movimiento de las ondas de energía causadas por terremotos en el suelo debajo de los Estados Unidos. Las olas se ralentizaron a medida que pasaban por la región del manto que contenía ringwoodita. Los científicos sugieren que la saturación de ringwoodita con agua explica la lentitud de las ondas. Lentitud observada a través de esta región particular del centro de la Tierra donde se encuentran las reservas ocultas de agua.

A partir de la segunda opción, los investigadores comprimieron agua entre dos diamantes. El fin era estudiar cómo las moléculas de agua se unen cuando cuando las sometían a presiones elevadas. El resultado fue que ejerciendo una presión de 31gigapascales (que se corresponde a 300 veces más que la existente en el fondo de la fosa de las Marinas), la estructura del hielo se modificaba, creándose enlaces moleculares más fuertes y el hielo más duro.

Este hallazgo de laboratorio implica que nos cuestionemos si en el interior de la Tierra, en grandes profundidades, en el manto, podría haber enterrada más agua de la que se pensaba. Es posible que existan antiguas y enormes reservas ocultas de agua todavía no descubiertas.

En cambio, en los planetas descubiertos, el hielo se habría formado con la opción primera. Es decir, debido a las bajas temperaturas, con una comprensión molecular menor. Al tener menos densidad ese hielo, el agua también sería menor.