Parece que hace tanto…

Macondo

Parece que hace tanto tiempo que la prueba dio comienzo, que alguien decretó la salida y todos comenzamos a movernos. A un lado Miguelón, al otro Agamenón, ayudándonos en la galopada hacia la meta de la evolución. Cada uno de nosotros empuja al otro, le alienta y le da fuerzas para continuar cuando parece que ya no existe forma humana de proseguir. Y fruto de este trabajo mutuo surge la responsabilidad del ganador, mantener viva la memoria de los otros compañeros, tan humanos como yo. O quizá con una mayor humanidad de la que nuestros ojos hayan visto nunca.

¿La ciencia?

Helena Boadas

¿La ciencia? Vamos hombre. La sobrevaloras. En realidad es una cuestión de fe. ¿No lo ves? Eres un ingenuo. Cuando los médicos utilizaban sanguijuelas estaban convencidos de estar utilizando técnicas innovadoras. Lo de ahora con el tiempo también nos parecerá una aberración. ¡Los científicos! Os creéis que tenéis la verdad universal y de repente, un cambio de paradigma os lo hecha todo por tierra. Anda, vamos a dejarlo, que me está entrando dolor de cabeza. ¿Tienes un ibuprofeno? Gracias. Y podríamos ir al cine, ¿no? Creo que ponen la última de Woody Allen. ¿Lo miras en el móvil?

Calentando Olas

Rafael José

Irene; respeta el mar, el sol, la luna y las olas;  en especial cuando surfea en el verano cerca al puerto.

En un día de esos  que  la energía solar calentó el aire, con pasión, convirtiéndolo en viento y este hizo estremecer al mar obligándolo a un orgasmo  de  olas; Irene sintió las caricias del hidrógeno y el oxígeno conjugadas en una marejada de líquido vital que la llevó hasta el reino de Neptuno.  El rey, en compensación a su respeto, la devolvió sobre  una ola que rompió el labio en una  playa que alguna vez fue acantilado.

 

El Camino del Agua

Rafael José

Por su peso cayó un día desde las nubes, ya no podía flotar,  y en ese desplome vio una mujer que paseaba por el prado e, inmediatamente deseo ser como ella. Uniéndose  gota a gota con sus amigas formó un río y empezó un camino que por su anhelo no sería en línea recta.

En el viaje la densidad del suelo fue su aliada y al formar la parábola el sedimento quedó como señal de su paso.

Ese sueño, formó una dinámica interior que con cada curva fue dejando acantilados y meandros a ritmo de Pi.

Fallo de diseño

Joaquín

No te muevas, los humanoides ya cumplen con su labor, no sólo hacen la compra, ponen la colada y cocinan a fuego lento, también trabajan por ti, viajan, sueñan y sienten bajo su fría piel el calor del sol que nunca verás. No te molestes en respirar, ahora no estás aquí, está él, él vive tu vida porque le diste permiso. Te prometieron una cura, te dijeron que cuando todo se arreglara volverías a tu hogar, y nunca volviste, sigues esperando un despertar que nunca llegará por un maldito fallo en el diseño.

Nuria, la luz

Eduardo José

Para mí la ciencia me ha dado amor, me ha dado vida, locura sana y control. Procedente del mundo de las letras y perturbado por naturaleza, hace unos años comparto mi vida con Nuria, ingeniera química, apasionada del progreso y la innovación y deseosa de encontrar una cura para su querido novio, servidor, que la vuelve loca con sus estrambóticas ideas. Su carácter cartesiano y científico me calma. Cuando yo trepo, ella me agarra. Cuando yo chillo sin saber por qué, ella me calla con un beso matemático. La ciencia, para mí, es equilibrio. Es amor. Es Nuria.

Huérfanos Emocionales

A. L. Crego

El niño gritaba desesperado buscando a sus padres. Se sentía solo, desamparado, abandonado, dejado de lado…

Ya no había nadie que le prestara atención. Nadie que observara y admirara sus logros, ni nadie que le advirtiera de sus futuros fracasos. Nadie que le previniera de posibles peligros. Nadie que le curara sus heridas. Nadie que le consolara o lo mimara. Nadie que le enseñara como seguir adelante. Nadie.

El niño gritaba desesperado buscando a sus padres.

Pero éstos estaban en frente de él, perdidos detrás de las pantallas de sus teléfonos móviles.

Sueño…

A. L. Crego

El robot sueña con ser humano para que le dejen en paz. Pero no puede dormir.

La Cita

A. L. Crego

Eligió su mejor ropa. Se arregló meticulosamente, más todavía de lo que solía hacer habitualmente, era un día especial. Por fin se iban a ver.

Llegó y se sentó. Lo tenía en frente. Sonrió y aceptó la videollamada.

CONCURSO DE RELATOS

Miguel

Acaba la ceremonia de entrega de los Premios Nobel. Poco después, en la cena, coinciden en la misma mesa, el Literatura y el de Física, ambos españoles. El físico , con ironía, pregunta al escritor: “¿Quien de nosotros ganaría un concurso de literatura científica que se realizara en Internet?”  El otro duda. Contesta “Quizàs tú, por tu conocimiento de esos temas. O tal vez yo, que escribo con mayor precisión y estilo. No lo sé. ¿quién crees tú?”  “No tengo ninguna duda. Aquel que tenga más amigos en Facebook o Twitter” responde riendo..

Invisible

A. L. Crego

Cuando por fin conseguí hacerme invisible, en contra de lo que se pueda opinar así de repente, me sentí como un completo imbécil.

No había nadie para verlo.

Se levanta, casi no puede

Elena

Se levanta, casi no puede abrir los ojos, le deslumbra la bola de fuego, tiene un invitado, no puede quedarse en casa encerrado, atraviesa la rafia de la cortina, salta por encima del seto, llega hasta la casa de Beme, siente el tambor de la cabeza, entra y busca la oscuridad, Beme le habla, casi no puede ni contestarle, el humo atenúa el dolor, la atmósfera cargada le aletarga, Beme habla con el invitado, luego se vuelve hacia él, le ofrece una piedra con símbolos grabados. Beme se la mete en la boca. El dolor se pasa. ¡Brujería!

configDate =
cookieDate =

Configuración de cookies

Las cookies son importantes para ti, influyen en tu experiencia de navegación. Nos ayudan a proteger tu privacidad o darte acceso seguro con tu usuario a https://www.fundacionaquae.org. Usamos cookies analíticas, de personalización y publicitarias (propias y de terceros) para hacer perfiles basados en hábitos de navegación y mostrarte contenido útil. Recogeremos tu elección anónimamente. Siempre podrás cambiar tu configuración, desde la página de Política de cookies.

(Tardarás aproximadamente 4 minutos)

Este es el configurador avanzado de cookies propias y de terceros. Aquí puedes modificar parámetros que afectarán directamente a tu experiencia de navegación en esta web.

Cookies técnicas (necesarias)

Estas cookies son importantes para darte acceso seguro a zonas con información personal o para reconocerte cuando inicias sesión.

Permiten medir, de forma anónima, el número de visitas o la actividad. Gracias a ellas podemos mejorar constantemente tu experiencia de navegación.

Dispones de una mejora continua en la experiencia de navegación.

Permiten que la publicidad que te mostramos sea personalizada y relevante para ti. Gracias a estas cookies no verás anuncios que no te interesen.

Dispones de una publicidad adaptada a ti y a tus preferencias.

También puedes continuar rechazando todas las cookies opcionales: