Sostenibilidad

Nueva York, Noruega y Baleares, ejemplos de lucha contra el cambio climático

La encuesta anual de percepción de riesgos del Foro Económico Mundial, publicada recientemente, reconoce que las amenazas ambientales son clasificadas como el riesgo global más urgente y señala como muy preocupante que se haya producido el primer aumento en emisiones de CO2 en cuatro años.

Sin embargo, algunas iniciativas políticas nos hacen pensar que aún queda esperanza. Es el caso de la ciudad de Nueva York, que ha decidido poner fin a sus inversiones en combustibles fósiles; por su parte el gobierno de Noruega ha aprobado que todos los aviones que operen dentro de sus fronteras sean completamente eléctricos de aquí a 2040; y recientemente leíamos en prensa que el gobierno de Baleares el Govern está tramitando una normativa para que toda la flota de los coches de alquiler disponible en las islas sea 100% eléctrica en 2030.

La ciudad de Nueva York va a dejar de invertir en empresas que operan con combustibles fósiles como protesta por su papel en el cambio climático. Además, la corporación local neoyorquina ha anunciado que presentará denuncias contra cinco de las mayores empresas de combustibles fósiles del mundo (ExxonMobil, Conoco, Chevron, BP y Shell), por daños relacionados con su contribución al cambio climático. Nueva York sigue la línea marcada por ciudades como San Francisco y Oakland, en California, que también denunciaron a empresas petroleras.

En Noruega, el gobierno ya toma medidas para que en 2030 todos los coches sean eléctricos y ahora se ha propuesto que en 2050 suceda lo mismo con los aviones que operen en su territorio. El objetivo, conseguir reducir a cero las emisiones contaminantes de los medios de transporte.

Por su parte, la iniciativa balear, se enmarca en una nueva ley regional de Cambio Climático. En Baleares el 35% de las emisiones de CO2 las producen los coches, siendo una gran parte de ellos vehículos de alquiler (debido a la gran afluencia de turismo). Y aunque 2030 suena lejano, la iniciativa legislativa propone avances progresivos: en 2021 deberá haberse transformado el 20% de la flota, en 2022 un 30%, en 2023 con un 40%, y así hasta llegar al 100% en 2030.

Desde la Fundación Aquae promovemos iniciativas para luchar contra el cambio climático, y en concreto lo hacemos compensando las emisiones de CO2 a través de la generación de oxígeno, con el proyecto de plantación de árboles y de reforestación Sembrando O2.

Desde 2014 hemos llevado a cabo diversas plantaciones de árboles en distintos lugares de España, que te mostramos en esta infografía del proyecto.