Innovación

Ideas low cost para tener agua potable

Autor: Autor: faircap.org

En los últimos años, 2.600 millones de personas han obtenido acceso a mejores fuentes de agua potable, lo que supone un aumento del 76 al 91 por ciento. Sin embargo, aún 663 millones no acceden a ella. Por eso, Naciones Unidas quiere concienciar, en el Día Mundial del Agua, de la urgente necesidad de que el agua sea tratada.

Según Naciones Unidas, al menos 1.800 millones de personas en el mundo utilizan una fuente de agua potable que está contaminada con materia fecal y cada día, cerca de 1.000 niños mueren a causa de enfermedades diarreicas prevenibles relacionadas con el agua y el saneamiento. Un niño fallece cada 90 segundos por una enfermedad relacionada con el consumo de agua no apta para consumo humano.

Estos datos están movilizando a decenas de emprendedores con el objetivo de crear dispositivos, métodos y prototipos de depuradores de agua de bajo coste que permitan el acceso a agua apta para el consumo a millones de habitantes.

LifeStraw

Autor: TU Delft. CC BY-NC-ND 2.0

Uno de estos métodos para filtrar el agua es LifeStraw, reconocido con diversos premios como el Saatchi & Saatchi Award for World Changing Ideas en 2008, el Premio internacional de Diseño ‘IDEX: 2005’ y fue elegido en 2005 como el “Mejor invento del año” por la revista Time.

LifeStraw es un tubo plástico de 310 milímetros de largo y 30 de diámetro que funciona como una pajita para refrescos convencional, de modo que basta con introducir un extremo en el agua y aspirar por la boquilla del otro. El agua atraviesa entonces unas fibras que filtran las partículas mayores de 0,02 micras usando sólo filtración física y no química.

El agua recorre una serie de filtros que, según el fabricante, eliminan el 99,99% de las bacterias y el 98,5% de los virus, además de bloquear el paso de partículas de hasta 15 micras.

Este potabilizador de agua personal pesa poco más de 100 gramos y puede purificar hasta 700 litros de agua antes de que los filtros pierdan parte de su eficacia. De ahí que haya sido reconocido por su eficacia y rapidez para eliminar bacterias y por la aceptación de los consumidores.

Este dispositivo fue pensado para personas que viven en países en vías de desarrollo y para ser distribuido durante crisis humanitarias.

Existe una versión más grande, LifeStraw Family, que filtra un máximo de 18.000 litros de agua, asegurando agua potable para una familia de 5 personas durante 3 años. LifeStraw y LifeStraw Family fueron distribuidos durante el terremoto de Haití de 2010, las inundaciones en Pakistán de 2010 y las inundaciones de Tailandia de 2011. La Cruz Roja de Kenia repartió en el distrito de Mutomo filtros a 2.750 chicos en edad escolar y 6.750 hogares familiares.

FairCap

Autor: faircap.org

Mauricio Córdova es un economista peruano y el ‘alma mater’ de Faircap, un pequeño filtro de agua de 12 centímetros de longitud, que se enrosca cual tapón a una botella de agua, mejorando su potabilidad. El proceso de potabilización física utilizado se denomina ultrafiltración e impide el paso de partículas de un tamaño superior a 0,1 micras.

El proyecto de ha desarrollado de manera colaborativa (es open source) y el objetivo es conseguir una producción a bajo coste. Parte del movimiento maker de Barcelona, esta iniciativa se ha financiado con ahorros propios del emprendedor y a través de campañas de crowdfunding. Cuenta también con el apoyo de la ONG Oxfam que ha decidido ser parte del proyecto.

El objetivo es producirlo en grandes cantidades para reducir el coste actual de tres dólares a un dólar en un futuro cercano para hacerlo accesible a las personas que más lo necesitan.

La iniciativa está actualmente en fase de diseño final del producto y la propuesta del maker Mauricio Córdova es poder construir unos módulos portátiles para purificar agua para más personas, incluyendo un sistema que se puede llevar en la mochila y puede purificar agua para cien personas, así como pequeñas plantas potabilizadoras para miles de personas que funcionan con energía solar.

Aquí puedes ver qué es y cómo funciona FairCap.

Potabilizar agua con bolsas de plástico

Uno de los métodos utilizados para desinfectar el agua en los países empobrecidos es introducirla en botellas de plástico y exponerla al sol durante varias horas. Investigadores de la Universidad de Cádiz han testado un nuevo modelo de bajo coste para eliminar bacterias del agua basado en la exposición directa a la luz del sol de bolsas de plástico de gran capacidad, que consiguen mejores rendimientos.

El estudio, desarrollado por el grupo de Tecnología del Medio Ambiente de la Universidad de Cádiz y publicado en el Journal of Chemical Technology and Biotechnology, confirmó la posibilidad de utilizar bolsas de plástico en lugar de las tradicionales botellas de politereftalato de etileno (PET), el material tradicional con el que se diseñan los recipientes habitualmente utilizados en este tipo de procesos.

Las bolsas tienen una capacidad de 4 litros, frente al litro o litro y medio de los usados anteriormente, y están dotadas con asas que facilitan el llenado, transporte y almacenaje, especialmente en situaciones de emergencia. También cuentan con un dispensador, lo que limita la posibilidad de contaminación del agua tratada.

Tras la investigación confirmaron la capacidad de reducir los tiempos de exposición al sol de bolsas de calidad alimentaria, fabricadas con polietileno y acetato de vinilo, para conseguir una desinfección de hasta seis veces más rápida que las botellas de PET, con algunos microorganismos. Otra mejora significativa es el estado en el que permanecen las bolsas tras el uso continuado, ya que otros tipos de recipientes testados muestran daños y roturas tras cinco meses de uso, mientras que estas bolsas permanecen intactas.

Los métodos de desinfección alternativos que propone el estudio realizado por estos investigadores aportan una mejora significativa en la implantación de tecnologías que no requieren el uso de productos químicos ni fuentes de energía no renovables para que el sector de población al que puedan llegar sea mucho más amplio. Proporciona una fuente fiable de agua para el consumo al reducir los costes en su obtención y aumentar las posibilidades de transporte y uso.

Estos son sólo tres ejemplos de cómo la innovación puede contribuir a mejorar la accesibilidad al agua potable de millones de personas con ideas sencillas y de bajo coste.

Pero son miles las iniciativas que surgen por todas partes del planeta. Basta echar un vistazo a una red social tan popular como Pinterest y descubrir cómo se mueve el mundo para facilitar el acceso al agua potable.

Fundación Aquae participa en la celebración del Día Mundial del Agua 2017, dedicado a las aguas residuales, de manera muy activa y apuesta por el talento y la innovación a través del proyecto Red Impulsores del Cambio que actualmente busca Jóvenes Emprendedores (menores de 35 años) en Canarias.