Conocimiento

Einstein quería unificar las fuerzas de la naturaleza en una sola teoría

La Universidad Hebrea de Jerusalén ha dado a conocer 110 páginas de manuscritos escritos en alemán por Albert Einstein, la mayoría de las cuales nunca se habían mostrado previamente. Entre ellas, se encuentran reflexiones tanto personales como científicas que fueron escritas entre los años 1944 y 1948. Los responsables de esta universidad, de la cual Einstein fue uno de los padres fundadores, son custodios del archivo del científico, sacando a la luz estos documentos con motivo del 140º aniversario de su nacimiento, los cuales habían sido adquiridos a un coleccionista de Carolina del Norte.

De entre todas las cartas, destacan tres que fueron escritas en 1916. En ellas, Einstein habla de una “idea gloriosa” que tuvo el científico sobre la absorción y emisión de luz por parte de los átomos. Esta idea, más tarde, se encontraría en la base de la tecnología láser según ha indicado la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Entre estas páginas también se encuentra un manuscrito inédito hasta la fecha para un artículo científico que Einstein escribió sobre la Teoría Unificada que el científico presentó a la Academia de Ciencia de Prusia en el año 1930. Unas páginas que ejemplifican el trabajo de Einstein durante sus dos últimas décadas de vida, durante las cuales trabajó para unificar las fuerzas de la naturaleza en una sola teoría. Esto es, una gran hipótesis que explicara todo el Universo.

A estos manuscritos se deben sumar 8.000 artículos pertenecientes al Archivo Albert Einstein, la mayoría de ellos desconocidos para el público y que dan a conocer de manera más profunda la manera en la que el hombre que revolucionó la física operaba a la hora de estudiar y pensar: cada vez que surgía una idea en su cabeza, se ponía inmediatamente a desarrollarla, a ver hasta dónde podía llegar.

Caben destacar, por diferentes motivos, la misiva que escribió tras la muerte de su amigo de juventud, el ingeniero suizo Michele Basso, a sus familiares. En ella, se expresaba de este modo: “se ha ido ahora de este extraño mundo, un poco antes que yo. Esto no tiene ningún significado. La gente que, como nosotros dos, cree en la física sabe que discernir entre el pasado, el presente y el futuro es solo una ilusión obsesiva”. Un mes después del funeral de Basso, Einstein murió, el 18 de abril de 1955.

Por otro lado, en el año 1935, escribió a su hijo Hans Albert, expresando su inquietud ante la posibilidad de una nueva guerra europea, así como por el ascenso del partido nazi: “leo con un punto de preocupación sobre el auge de movimientos en Suiza auspiciados por los bandidos [nazis] alemanes. Pero creo que incluso en Alemania las cosas están esperando a cambiar lentamente. Esperemos que no se produzca otra guerra en Europa”.