Los koalas, sedientos, por culpa del cambio climático

El cambio climático está afectando en muchas áreas y a muchas especies de manera diferente. Uno de los animales que está modificando sus hábitos por culpa del calentamiento global es el koala, según ha detectado un nuevo estudio.

Un grupo de biólogos y veterinarios de la Universidad de Sidney han descubierto que, debido al aumento de las temperaturas, el koala está sufriendo un cambio en sus hábitos de hidratación.

Los koalas ingieren hojas de eucaliptos para obtener nutrientes y agua. Pero según esta nueva investigación, estos marsupiales no obtienen toda su hidratación de estas hojas. Los koalas sedientos tienen que buscar el agua ya sea en un bebedero para pájaros, una piscina o un bol para perros o cualquier fuente que encuentren con agua. Es decir, los koalas necesitan sus propios suministros de agua. Una necesidad que ha aumentado al mismo tiempo que lo han hecho las olas de calor y las sequías en Australia debido al calentamiento global.

Los koalas

El koala (Phascolarctos cinereus) es un marsupial herbívoro arbóreo nativo de Australia. Es el único representante existente de la familia Phascolarctidae y sus parientes vivos más cercanos son los wombats, que son miembros de la familia Vombatidae. El koala se encuentra en las zonas costeras de las regiones este y sur del continente. Es fácilmente reconocible por su cuerpo robusto, sin cola y su cabeza grande con orejas redondas y esponjosas y nariz grande en forma de cuchara.

Los koalas habitualmente habitan en bosques abiertos de eucaliptos, y las hojas de estos árboles constituyen la mayor parte de su dieta. Esta dieta de eucalipto tiene un contenido nutricional y calórico limitado. Los koalas son en gran parte sedentarios y duermen hasta 20 horas al día. Son animales asociales y el vínculo solo existe entre las madres y la descendencia dependiente. Los machos adultos se comunican con fuertes bramidos que intimidan a los rivales y atraen a sus parejas. Los machos marcan su presencia con secreciones de glándulas odoríferas ubicadas en el pecho.

Al ser marsupiales, los koalas dan a luz a crías subdesarrolladas que se meten en las bolsas de sus madres. Allí permanecen durante los primeros seis a siete meses de su vida. Estos jóvenes koalas, conocidos como joeys, son completamente destetados alrededor de un año. Los koalas tienen pocos depredadores y parásitos naturales, pero están amenazados por varios patógenos, como la bacteria Chlamydiaceae y el retrovirus koala.

Los koalas, sedientos

La investigación se llevó a cabo en la ciudad australiana de Gunnedag, conocida como la capital mundial del koala. Los investigadores colocaron cámaras de seguridad para registrar su comportamiento en la naturaleza. Además, situaron bebederos en los árboles para observar sus hábitos de hidratación.

En las grabaciones pudieron observar cómo los koalas acudían a las fuentes para beber e hidratarse. Un cambio en su comportamiento muy llamativo dado que, hasta ahora, se había percibido que no tomaban apenas agua. Lograban el líquido necesario para sobrevivir de las hojas de los árboles. Por lo que resulta obvio que en la actualidad necesitan más agua y por eso la buscan.

Las imágenes mostraban que los koalas, animales nocturnos, también salían por el día en busca de agua, llegando a beber durante diez minutos. Ahora bien, las grabaciones se realizaron en invierno. Los científicos piensan que durante el verano esta situación para los koalas puedes incluso empeorar y extremarse.

Una especie muy vulnerable al cambio climático

Los koalas dependen casi exclusivamente de los árboles para realizar sus actividades. Esto ocasiona que sean una especie muy vulnerable debido a que el cambio climático puede reducir la cantidad de hojas de los árboles y que tengan menos agua. Será necesario, entonces, que tengan posibilidad de cambiar sus hábitos de hidratación. De esta manera evitar que esto conlleve que la población de koalas se reduzca con los años.

Los bebederos de los árboles parece ser una buena solución para su supervivencia, si bien no deja de ser preocupante un cambio tan drástico en su comportamiento, nueva evidencia de lo que está ocasionando el cambio climático.

Por otro lado, los investigadores creen que la creación pozos de agua artificiales también podrían ayudar a otros animales salvajes sedientos. Animales como los planeadores del azúcar, los planeadores del plumón, las zarigüeyas, los equidnas, los canguros grises del este, las liebres, los gatos salvajes y los zorros rojos.

Una investigación en Sidney demuestra que los koalas están cambiando sus hábitos de hidratación debido al cambio climático.