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La tragicomedia de la gotita

La gotita Pepita vivía en una pipeta. Un día la descuidada Pepita salió de la pipeta y desgraciadamente cayó encima de la estufa. La pobre gotita se evaporó, pero ni mucho menos murió. Es más, el bueno de su marido, el goterón Ramón, en un bote la recogió. Tras unos días en la nevera la gotita deja de ser vapor, se condensó. El goterón Ramón, cuando fue a sacarla de su bote, con que sorpresa se encontró. La pobre gotita Pepita nunca más volvió ya que en limonada se convirtió.

JOSÉ CAPELASTEGUI MIÑAMBRES