Fundación Aquae > La aventurera

La aventurera

Nació a la semana del vertido, con una aleta de más. Gracias a su mutación aprendió a nadar en todos los estilos y se atrevió a iniciar la travesía aprovechando la crecida del río. Los marineros la vieron nadar a la altura del faro, saltando las olas del mar como una barracuda enloquecida. Entre los bancos de arena hallaron a la extraña trucha envuelta en un abrazo de algas marinas. Al abrir su cuerpecillo apareció una perla de nácar. Era el océano concentrado en el deseo de una aventurera

Rosa María Mateos Ruiz