Hera

María, tomó una vez más de aquel amargo jarabe que convertía la leche de su seno en agua y junto al batallón que estaba asignada para las 6 de la mañana, comenzó a llenar la reserva del pueblo, hoy ya se cumplen 80 años desde que dejamos podrir la última gota de agua, es por eso que una vez más, Hera, como ya lo hizo una vez en la mitología griega, se dispone a darle vida a la vía láctea con su ser.

John Suarez