Fotoperiodo, clave en el crecimiento de las plantas

La luz es fundamental para que los seres vivos realicen sus funciones. El fotoperiodo es el tiempo que un ser vivo se expone a la luz para llevar a cabo la regulación del funcionamiento de su organismo. Este tiempo abarca no solo la exposición a la luz del sol sino también los procesos que realiza el vegetal.

Qué es el fotoperiodo

Llamamos fotoperiodo al conjunto de procesos que permite a las plantas regular sus funciones biológicas utilizando el número de horas de luz que hay a lo largo de todo el año. Esto implica que este proceso tiene lugar tanto en verano –cuando los días son más largos– como en invierno –cuando los días son más cortos–. El fotoperiodo fue un concepto que surgió a principios de siglo para explicar el comportamiento de las plantas en función de su exposición a la luz. Es lo que se conoce como fototropismo, un concepto que veremos más adelante.

De hecho, los seres vivos regulan sus procesos vitales a las condiciones de su entorno. La luz y el agua son dos recursos naturales fundamentales la realización de sus funciones vitales. Por ello, el fotoperiodo resulta clave para su metabolismo.

¿Por qué es importante el fotoperiodo?

Este tiempo de exposición de los vegetales a la luz solar determina el crecimiento de las hojas y su dirección. Además, influye en otros procesos importantes como la germanización y la floración. Esto se debe a que, según la cantidad de horas que una planta reciba del sol, ésta crecerá mas o menos. Por ejemplo, en invierno, al haber menos horas de luz, muchas especies de vegetales interrumpen su crecimiento.

 

El fotoperiodo es el tiempo que un ser vivo se expone a la luz para llevar a cabo la regulación del funcionamiento de su organismo

 

Cabe destacar que el fotoperiodo no solo afecta a las plantas, también afecta a los animales ya que muchas especies dependen de los factores medioambientales para su comportamiento sexual afectando así a la reproducción y cría de éstas.

¿En qué consiste este proceso?

Los rayos del luz son captados por las plantas a través de receptores que se encargan de “traducir” estos rayos en energía para la realización de funciones vitales para el organismo. Esta reacción se conoce como fototropismo.

Cuando una planta crece hacia la fuente de una fuente lumínica se conoce como fototropismo positivo y es el que realizan los tallos de las plantas. Sin embargo, si este crecimiento se realiza en dirección opuesta a la de la luz, se trata de fototropismo negativo. Este último es propio de las raíces que suelen crecer alejándose de la luz.

El fotoperiodo en plantas, según su tipo

La fotoperiodicidad permite a las plantas realizar la regulación de la fisiología o desarrollo en respuesta a la duración del día. El proceso del fotoperiodo permite diferenciar especies de plantas según la respuesta que dan a las señales lumínicas.

  • Plantas de días cortos: este tipo de vegetales florece y crece en aquellos días en la su exposición lumínica es menor. Esto se debe a que son capaces de acelerar su metabolismo.
  • Plantas de días largo: son aquellas que necesitan de una exposición mayor para su crecimiento. Dos plantas de días largos son la espinaca y el betabel.
  • Plantas neutrales: cuya respuesta al fotoperiodo es nula y su crecimiento se da a partir de una serie de mecanismo autónomos que permiten la regulación de su organismo.

En algunas ocasiones, el fotoperiodo se manipula manualmente para proporcionar a la planta la cantidad de luz necesaria para desarrollarse con normalidad. Esto ocurre especialmente en lugares donde las condiciones climatológicas y lumínicas dificultan el desarrollo de algunas especies. Para alargar el día artificialmente se emplean lámparas de luz especiales que permite la regulación del tiempo y la intensidad de la exposición a la luz. Por el contrario, en ocasiones se prefiere alargar la noche, para lo cual es necesario utilizar pantallas térmicas que crean oscuridad total.

Por otro lado, el fotoperiodo también activa el proceso de floración de algunas especies de plantas. Es decir, el fotoperiodo permite a estos seres vivos cambiar al modo reproductivo, aunque este proceso se activa solo en determinadas épocas del año.