El Palmeral de Elche, el más grande de Europa

El Palmeral de Elche es una gran extensión de palmeras dentro del casco urbano de la ciudad. Con más de 200.000 ejemplares, es el palmeral más grande de Europa, y en el mundo sólo lo superan algunos palmerales árabes.

El Palmeral de Elche, o Huerto de Palmeras, es una gran extensión de palmeras situado dentro del casco urbano de la ciudad de Elche. Es el palmeral más grande de Europa (240.000 ejemplares, aproximadamente), y en el mundo solos lo superan algunos palmerales árabes. En el País Valenciano, el único otro palmeral significando es el de Oriola, en el Baix Segura, de unas dimensiones más reducidas.

Los conjuntos más conocidos del Palmeral son el Parque Municipal, el Huerto de Abajo, el Huerto del Cura y el Huerto del Chocolatero. De entre todos, los mejores y más antiguos ejemplares están en el llamado Huerto del Cura, dentro del gran Palmeral. El nombre le viene dado de su propietario en el año 1918.

El principal tipo de palmera que se encuentra es la llamada “Phoenix dactylifera”. Este tipo de palmera fue llevada por los musulmanes durante la ocupación de los moriscos. El Palmeral de Elche fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2000.

Consideración de Patrimonio

Uno de los motivos para considerar el palmeral del Camp de Elche patrimonio es su condición de único en términos de su función agrícola y cultural. Es decir, el palmeral es un ejemplo casi único de la transferencia e implantación de la cultura agrícola arábiga a Europa, consecuencia de la ocupación musulmana de la península Ibérica a finales del siglo viii. Según la UNESCO, el palmeral habría atenido su fisionomía actual a los voltios del siglo x, a la vez que se creó la ciudad musulmana de Ils (Elche).

Concretamente, el palmeral de Elche es un ejemplo destacable del “jardín de palmeras”, un elemento tan habitual del paisaje magrebí. Se divide en numerosos huertos o pequeños terrenos cuadrados o rectangulares. En Elche reservan el centro para el cultivo de árboles de secano como el granado, mientras que los márgenes destacan con una fila de palmeras que dan sombra y ayudan a crear microclimas más suaves y húmedos. Microclimas que benefician el crecimiento de los otros árboles, más pequeños y menos avezados al clima seco y caluroso del extremo sur de Europa. El sistema de estos huertos, situados roce muy cerca, crea una serie de dobles filas de palmeras, y hace un efecto de “manta de cuadros”.

Sistema de riego

Junto con esto, el sistema de reguera es único: tradicionalmente, se regaba a manta, es decir, inundando el huerto con la ayuda de acequias. Se hacía así sobre todo por la mala calidad del agua, proveniente del río Vinalopó, que, como que contiene mucha sal, si permanecía estática, dejaba la sal encima del cultivo y lo echaba a perder. La división física entre las palmeras en la periferia y el cultivo de enmedio, facilitada también por surcos y canalización en tierra. Es decir, que los labradores podrían regarlos independientemente. Como que las palmeras toleran agua más salina que otras plantas, los regantes reservaban el agua más limpia para el cultivo central.

Tipo de palmera

Aun así, todo y la declaración como patrimonio natural, el abandono de este tipo de agricultura ha significado, en la práctica, la desaparición en gran parte de estas técnicas, y la sustitución de los árboles de en medio por más palmeras, de tal manera que muchos huertos destacan filas de palmeras jóvenes en el centro, donde antes crecía granados o almendros.

Los árabes siguieron la misma táctica de protección y aumentaron la plantación. Con el príncipe omeya de Abderramán I se construyó una gran red de acequias. Más tarde, en la Edad Media, dictaron una serie de leyes para protegerlo y desde entonces no se ha dejado de vigilar y cuidar nunca.

El primer precedente de interés de las autoridades por la protección del Palmeral se produce ya en 1265 con la conquista de Jaime I, que al parecer evitó que fueran arrasadas por ser asociadas como elemento identificativo de la cultura islámica.

Foto: Arcoiris en el palmeral de Elche
Autor: José Carlos Díez CC BY 3.0