Coves de Sant Josep y su río navegable

En el municipio de La Vall d´Uxó, provincia de Castellón, se encuentra el Río Subterráneo de las Coves de Sant Josep, el río subterráneo navegable más largo de Europa. De sus 2.750 metros de longitud, 800 m. corresponden al recorrido que puede realizarse en barca.

El Río Subterráneo de las Coves de Sant Josep está ubicado en el paraje natural del mismo nombre. Es una cueva natural situada en el municipio de La Vall d´Uxó, provincia de Castellón. En su interior se encuentra un río subterráneo. Se trata del río subterráneo navegable más largo de Europa y presenta una longitud de 2.750 metros. De estos, 800 metros corresponden al recorrido que puede hacerse en barca.

Las Coves de Sant Josep se formaron hace alrededor de 250 millones de años. Están situadas dentro del conocido Parque Natural de la Sierra de Espadan. Antiguamente, esta zona presentaba un río de agua cristalina de abundante pesca y montañas cubiertas de pinos, con un clima templado. Debido a que la gruta era un refugió perfecto durante el post paleolítico se usaba como asentamiento.

Historia de las Coves de Sant Josep

La Cavidad de las Coves de Sant Josep es conocida desde el Paleolítico Superior, es decir, hace unos 17.000 años. Esto lo demuestran los yacimientos arqueológicos encontrados en la boca de acceso. La proximidad de un poblado ibérico también nos indica que en esta época la cueva ya era conocida también durante la larga dominación romana. Se ha encontrado una lápida dedicada a Caio Gneu Craso, hijo del cónsul romano Marc Licini Craso.

Hay referencias del siglo XIX sobre la costumbre de concentrar los vecinos alrededor de la fuente del paraje “La Font de Sant Josep”, a causa de la festividad de la “Fiesta de las Flores” de La Vall d´Uxó. Era habitual que los más atrevidos se adentraran a la cueva. Sin embargo, no fue hasta el año 1902, cuando se realizó la primera exploración conocida. En ese año llegaron a la “Boca del Forn” (un estrecho paso que a través del pequeño espacio que dejaban las aguas en aquella época, marcaba el límite de la parte accesible de las Coves de Sant Josep). El 1915 el prestigioso historiador Carles Sarthou Carreres realizó una exploración parcial.

El 1926, un grupo de vecinos superó la “Boca del Forn” y consiguió el Lago de Diana, encontrando como obstáculo insalvable la Galería de los Sifones. El 1929, muere Herminio Arroyas Martínez, un vecino de la localidad al intentar superar la “Galería de los Sifones”. En estos años empiezan las primeras tentativas de condicionar la cueva para facilitar las visitas instalando pasarelas.

Inicio de las obras

Desde 1936 hasta 1950, se inician las obras de urbanización, con el dragado y construcción de una presa, por el que ya el 1950, La Boca de Forn deja de ser el límite del recorrido. Mediante barrenadas se agranda hasta permitir el paso de las barcas. La primera exploración realizada por un grupo de espeleólogos se realizó en 1954, por parte del Centro Excursionista de València, y el 1958 este grupo confecciona el primer plan topográfico de las Coves de Sant Josep.

El 1960 se comprueba la continuidad de la cueva al superar Joaquín Saludes, del Centro de Investigaciones y Actividades Subacuáticas de València, la “Galería de los Sifones”.
Las voladuras con dinamita permiten abrir este paso el 1961, quedando descubierto l’Estany Azul y el resto de las galerías que constituyen el recorrido actual, descubriendo también la “Galería Seca”. En los años sucesivos (de 1971 a 1975), varias expediciones de espeleólogos de Castelló y escafandristas de Barcelona, acabarán para descubrir nuevas galerías y sifones, después de llegar hasta el final conocido de la cavidad, consiguiendo los 2.348 metros de longitud.

Viaje en barca

En 1950 se construyó un sistema de barcas y de retención de agua. El fin era tener un nivel más estable en el río subterráneo de las Coves de Sant Josep. Así, este se presentaba como un lugar visitable y, desde entonces, arrancaron las visitas a él. A través del viaje en barca se pueden contemplar las formas caprichosas que la acción del agua ha ido realizando en la roca durante el transcurso de miles de años. De este modo, se pueden ver estalactitas, estalagmitas y diferentes figuras.

Dentro de la zona navegable, se pueden ver la galería de los sifones, el lago azul, la sala de los murciélagos y el perro pachón. También el embarcadero, lago diana y el lago del diablo. Aunque se han realizado múltiples visitas de espeleólogos, todavía se desconocen el origen del río y el final de la gruta.