El mar de sargazos que florece en el océano

Los satélites han descubierto la floración de algas marinas o sargazos más grande nunca registrada. Se encuentra en el océano Atlántico y se extiende desde el Golfo de México hasta África Occidental. Un probable ejemplo más de cómo la actividad humana está cambiando de manera radical la superficie de nuestro planeta.

El sargazo (Sargassum) es una especie de alga marrón que se encuentra y crece en aguas tropicales. Una gran mayoría se encuentran en las profundidades del mar. Pero hay algunos tipos específicos que flotan sobre la superficie del agua al desarrollar unas burbujas llenas de gases que lo permiten. Debido a que pueden crecer varios metros y sus tallos se entrelazan conformando redes, pueden crear frondosas superficies a modo de selvas marinas.

Mar de sargazos

El sargazo o Sargassum es un género de macroalgas (algas marinas) pardas (clase Phaeophyceae) del orden Fucales. Numerosas especies se distribuyen a lo largo de los océanos templados y tropicales del mundo. Allí, generalmente, habitan en aguas poco profundas y arrecifes de coral. El género es ampliamente conocido por sus especies planctónicas (que flotan libremente). La mayoría de las especies dentro de la clase Phaeophyceae son predominantemente organismos de agua fría que se benefician de la afluencia de nutrientes, pero el género Sargassum parece ser una excepción.

Cualquier cantidad de especies normalmente bentónicas puede adquirir una existencia planctónica, a menudo pelágica, después de haber sido removida de los arrecifes durante el mal tiempo; sin embargo, dos especies (S. natans y S. fluitans) se han vuelto holopelágicas, se reproducen vegetativamente y nunca se adhieren al lecho marino durante sus ciclos de vida. El Mar de los Sargazos del Océano Atlántico recibió su nombre de las algas, ya que alberga una gran cantidad de Sargazos.

Creciendo desde 2011

Ahora, los satélites han descubierto que desde hace, al menos, dos décadas, está emergiendo un mar de sargazos en el océano Atlántico. El origen de esta selva marina no está claro de momento. Todo apunta a que es posible que este crecimiento desmesurado pueda tener su base en los fertilizantes naturales y artificiales.

El estudio, publicado en la revista Science, se basa en casi veinte años de datos procedentes de varios satélites que apuntan a que cada año surgen millones de sargazos en el Atlántico central. Estos son movidos por las corrientes llegan hasta las costas africanas. En especial, el estudio marca su crecimiento a partir del año 2011, alcanzado casi los nueve mil kilómetros en julio de 2018 y con un peso estimado de veinte millones de toneladas de biomasa vegetal.

Fertilizantes y nutrientes en el mar

El año 2011, para Chaunmin Hu, coautor del estudio y profesor de Oceanografía Óptica de la Universidad del Sur de Florida, es clave para este crecimiento y se debe a diferentes razones. Una de ellas, y muy poderosa, se encuentra en que, desde entonces, en amplias regiones del Amazonas, los campos de cultivo han disparado el vertido de fertilizantes al océano. Y, por ejemplo, descartan que se deba al calentamiento de los océanos, dado que, de ser una causa, sería un proceso más lento y este mar de sargazos ha crecido en muy pocos años de manera exponencial.

De este modo, este “gran cinturón de sargazos del Atlántico”, puede surgir de esos fertilizantes artificiales. Pero también pueden surgir de los nutrientes, como nitrógeno y fósforo, que llegan a las aguas. Todo junto hace que las algas se alimenten de ellos, produciéndose una sobrealimentación que ha conducido a ese crecimiento.

Un mar de sargazos es una mala noticia

Este exceso de sargazo no es nada bueno. Causa problemas para el turismo de la zona debido al olor a azufre que desprende si llega a tierra firme. Además, se pudre, cuando muere en el mar, las burbujas desaparecen y se hunden a las profundidades marinas, dañando a los corales. Además, esta densa selva marítima, puede atrapar y dañar a algunas especies marinas, como las tortugas.