Fundación Aquae > El deber del ser

El deber del ser

Desde su viaje, era la primera vez que el contraste en la nueva tierra le provocaban dolor. Antes de emprender esta aventura, había conversado con sus amigos sobre el proceso de readaptación y costumbres. Embarcarse en la selva Colombiana, cuando había vivido siempre en un confortable apartamento en Suiza, le parecía una experiencia enriquecedora. Ciertamente lo era, pero la falta de recursos le parecían un despropósito. Ver llorar a ese niño pequeño por el agua la había cambiado para siempre.

María Angélica Pagnotta