El “brinicle” o el helado dedo de la muerte

Un “brinicle” es el equivalente de un carámbano o estalactita de hielo y se diferencia del témpano en que se forma por la acumulación de capas de hielo en un lento flujo de agua. Un fenómeno que se forma bajo el hielo del mar.

Se trata de uno de los fenómenos naturales menos conocidos, pero también uno de los más espectaculares. Si no has oído hablar de él o nunca has tenido la oportunidad de contemplar uno (en vídeo, obviamente, ya que en persona resulta casi imposible), no te pierdas la magia del “brinicle” o dedo de la muerte.

Descubrimiento

La existencia del “brinicle”, o comúnmente llamado “dedo de la muerte” o “brazo de la muerte”, se conoce desde 1960. El oceanógrafo Seelve Martin fue el que propuso el modelo generalmente aceptado de su formación en el año 1974. Su creación se presenció por primera vez por las cámaras de la cadena británica BBC.

El fenómeno fue capturado en time-lapse por Hugh Miller y Doug Anderson cuando grababan un episodio del programa “Planeta Helado” en 2011. La serie Frozen Planet de la cadena inglesa supuso un despliegue de medios muy grande.

Al observar el desarrollo y las consecuencias de este fenómeno, se decidió llamar a este particular fenómeno natural “brinicle”. Este término se compone de dos palabras inglesas: brine (salmuera) y icicle (carámbano). Un carámbano es un pedazo de hielo que surge de la congelación del agua que gotea por un objeto cuando se produce una helada. Al observar la forma cónica de los carámbanos, resulta fácil entender por qué brinicle tiene un nombre tan particular.

El “brinicle” o dedo de la muerte

¿Qué es el “brinicle” y cómo se forma?

El “brinicle” es una estalactita de hielo que se forma en las aguas de la Antártida. La causa de su composición se encuentra en la diferencia de temperatura tanto de la superficie (la cual oscila en los -20ºC) como la que hay en las profundidades (de alrededor de -2ºC). De este modo, el flujo de agua salina, cuya temperatura es de varios grados bajo cero, entra en contacto con el agua del océano, que está más caliente, y se forma así la estalactita de hielo.

En un primer momento puede recordar a un tubo hueco de hielo que crece hacia abajo. Dentro de él se encuentra un agua que en está en un estado, en extremo, frío, con una alta concentración de sal que va acumulándose en los canales.

En este estado primario de formación el “brinicle” es muy frágil debido a la delgadez de sus paredes. La necesidad de alimentarse de la sal resulta indispensable para que siga creciendo. Algo que solo consigue si se dan unas condiciones muy específicas: que el agua que rodea el tubo sea menos salina que aquella que posee en su interior; que el agua no sea muy profunda; y, finalmente, que el agua de la zona se tiene que mantener calmada.

Si todo esto sucede, entonces, surge el “brinicle” o dedo de la muerte, un fenómeno natural, extraordinario y espectacular cuando puede verse.

Las letales consecuencias letales del carámbano de la muerte

Cuando se produce un “brinicle” en realidad lo que sucede es que el agua de la superficie se congela lentamente. De hecho, el proceso de formación de los carámbanos de la muerte suele durar entre 5 y 6 horas. Esta estalactita de hielo tiene una elevada concentración de sal, lo cual favorece su hundimiento. En este sentido, el hundimiento de los dedos de la muerte se produce debido a la diferencia de densidad entre el agua y y estas estructuras heladas descendentes.

En su descenso hacia las profundidades marinas, los brinicles actúan como una alfombra o manto helado que va congelando todo lo que encuentra a su paso. Al ser un proceso de larga duración, son especialmente vulnerables las especies de animales que presentan un movimiento lento. Es el caso, por ejemplo, de las estrellas de mar o los erizos, que son atrapados por el hielo y no pueden escapar. Así, la vida submarina sobre la que caen los brinicles acaban muriendo por congelación.