Cuasi

Abro los ojos dolorido y miro siluetas difusas, a la distancia el médico explica que el dolor persistirá algún tiempo porque las convulsiones cesaron, narra lo difícil que fue la intervención y cómo en otro tiempo no me habría podido arrebatar de la muerte. Cuantifica mis signos, evalúa mis reflejos y con parpadeos le respondo monosílabos, resulto aprobado. Sin embargo no recuerdo mi rostro, mi nombre ni mi vida.

Ángel Fernando Flores Reyes