Innovación para convertir agua salada en potable

La escasez de agua es un problema importante en todo el mundo. Y en el futuro puede serlo aún más. Por eso desde la innovación y la tecnología se buscan caminos para paliar esa situación. Como el científico y profesor Amir Barati Farimani, quien ha ideado un proceso para convertir el agua salada del mar en agua dulce y potable.

Para Amir Barati Farimani, profesor asistente de ingeniería mecánica en la Universidad Carnegie Mellon, la escasez de agua potable y las sequías son un grave problema para todo el mundo y que afecta a todos los continentes. Cuatro mil millones de personas viven en condiciones de escasez severa de agua al menos un mes al año. Además es probable que hasta 5.000 millones de personas la sufran en las décadas venideras. Una situación que le llevó a buscar una forma de luchar contra esta situación.

Así, el científico encontró que mientras muchas personas luchan por tener acceso a agua potable, hay océanos que ocupan el 71% de la superficie del mundo. Una gran cantidad de agua salada frente a una escasez de agua dulce y las sequías. De este modo, Barati Farimani centró su investigación en la desalinización del agua, es decir, un proceso para convertir el agua salada del mar en agua potable y dulce.

Para desalinizar el agua, existen diferentes métodos, siendo el más efectivo la ‘desalinización de membrana’. Se trata de un proceso por el cual el agua se empuja a través de una membrana delgada con pequeños agujeros; el agua fluye a través de los poros, pero los iones de sal no pueden hacerlo, por lo que en el otro lado de la membrana tan solo queda agua dulce.

Innovación para convertir agua salada en potable

Desalinización de membrana

A partir de este proceso de desalinización del agua, Barati Farimani ha explorado el potencial de un prototipo de membrana nuevo y poroso llamado ‘marco metal-orgánico’ (MOF). Esta permite mejor la permeación: “cuando no tienes poros adyacentes, hay una gran presión de la pared sobre las moléculas“, dice Barati Farimani. Y esto conduce a que el proceso de desalinización sea menos eficiente. Para entender los motivos basta con imaginarse el proceso de verter agua a través de un embudo: el agua se mueve de manera más lenta cuando llega al final, dado que es empujada por las paredes y forzada a través de un espacio pequeño.

El MOF tiene múltiples poros adyacentes, lo cual permite que el agua pueda pasar con mayor facilidad. En este caso, basta imaginar el proceso de verter agua a través de un filtro: el agua se mueve mucho más rápido, dado que tiene más puntos de salida por los que puede atravesar.

Por último, el MOF es intrínsecamente poroso debido a su estructura de panel, por lo que ahorra tiempo y energía.

El futuro de la desalinización del agua

Barati Farimani ha experimentado con ello y concluido que se trata de un proceso que podría aplicarse a una planta desaladora de gran tamaño. Podría tener miles de millones de poros y su eficiencia sería enorme. Un descubrimiento que se une a la creciente conversación alrededor de la desalinización del agua. Por ello representaría en ella un importante paso hacia adelante porque, como indica el científico: “Necesitamos proporcionar agua dulce para muchas personas desfavorecidas. Básicamente esa es nuestra misión: hacer que sea tan eficiente energéticamente que tengamos desalinización de agua en todas partes“. Las sequías podrían ser un problema del pasado si esta tecnología se desarrollase convenientemente.