Galería

El precio del progreso

El precio del progreso

Elena estaba exultante. Los años de esfuerzo, las noches de insomnio, la ilusión constante, el saber que sí se podía, habían dado por fin su fruto, y allí, en su pequeño y desordenado laboratorio —desordenado para el observador casual, ya que ella era capaz de identificar y localizar al instante el sinfín de documentos y artículos variados que contenía— estaba el resultado de su enésimo experimento: una fuente de energía ilimitada, sostenible y barata. Poco imaginaba ella que tenía todavía por delante la más ardua tarea: convencer al resto del mundo de que lo había conseguido.

Nick: Tinolives

0
Votos
17
Vistas
3 Days
de su publicación