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TRANSFORMACIÓN

TRANSFORMACIÓN

Gregorio era más bruto que un arado, pero mi tía Virtudes, convencida de que era su último tren, aceptó casarse: —Cambiará, haré de él una joyita, —decía convencida. Cuando el tío murió en un accidente doméstico fruto de su torpeza, la tía Virtudes mandó sus cenizas a Suiza. Allí un laboratorio separó el carbono, lo convirtió en grafito y sometió el resultado a una gran presión y más de 1500 grados de temperatura durante cinco semanas. Mi tía Virtudes consiguió su objetivo: el tío Goyo, con corte «corazón» engastado en un anillo de oro, luce brillante e irisado.

Nick: ppsobrino

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