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Transparencia

Transparencia

Vi el anuncio de un producto que clamaba traer purificación, felicidad lo llamó en un momento. Tenía que probarlo, cómo resistirse. Lo recibí, rompí la caja. Una botella de agua. No, asumí mal, debe ser otra cosa. Desenrosqué la tapa y serví un vaso. Mojé los labios, nada. Tomé, hice buche, tragué. Era agua. Me paré y caminé de un lado a otro. Ok el agua limpia el cuerpo pero, ¿Felicidad? Me estafaron. Frené, me senté y tomé un poco más. Quizá ese era el mensaje, el agua limpiará todos mis órganos, pero el único que controlo, depende de mí.

Nick: Fede

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