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LA ENERGÍA CINÉTICA

LA ENERGÍA CINÉTICA

De repente, el niño sólo veía a Bucéfalo y a Rocinante, a Babieca y a Pegaso danzando a su alrededor, sin jinetes, en un torbellino agobiante, en una espiral de luz cegadora que, al cabo, se fue desvaneciendo, y fue entonces cuando distinguió, en medio del gentío, a su madre inclinada sobre él, con los ojos de agua, y al señor del tiovivo que lo miraba con estupor y un ligero temblor en la garganta.

Nick: Sitting Bull

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