¿Se puede usar menos plástico?

Para luchar contra la contaminación por plásticos, lo más eficaz es tratar de no utilizar productos que sean de plástico debido a su proceso de degradación. Sabemos que es complicado, pero estos consejos pueden ayudarnos.

El cambio climático y la preservación del medio ambiente se han convertido en los auténticos desafíos del siglo XXI. Está claro que es necesario poner en marcha medidas radicales y urgentes para controlar las emisiones de CO2 y eliminar la contaminación por plásticos reduciendo su consumo, ya que constituyen una verdadera amenaza para el planeta por su lentísimo proceso de degradación. Pero ¿te has planteado qué puedes aportar para que este cambio se convierta en una realidad? ¿Es posible vivir sin plástico?

Consecuencias de este tipo de contaminación

Las consecuencias de la contaminación por plástico no afectan solo a los seres vivos; la calidad del suelo, del aire y del agua también se ven alterada por estos residuos. Gigantescas islas de plástico, pérdida de biodiversidad y una amenaza real para la salud pública son algunos de los resultados directos del uso abusivo de este contaminante material.

  • Islas de plástico: representan una grave amenaza para la vida marina. Actualmente existen cinco enormes zonas de concentración de residuos plásticos en los grandes océanos del planeta: una en el Índico, dos en el Atlántico y dos en el Pacífico.
  • Pérdida de biodiversidad: la ingesta de plástico, el hecho de quedar atrapados, sufrir amputaciones o alterar la propia fisiología de los animales provoca irremediablemente la muerte y extinción de muchas especies.
  • Amenaza para la salud pública: el ser humano no es ajeno al peligro de este tipo de contaminación; la bioacumulación de la cadena alimenticia y el uso de compuestos para su fabricación (Bisfenol A, ftalatos, pinturas, endurecedores…), junto con aquellos que se liberan durante el proceso de degradación, suponen un auténtico riesgo para la salud humana.

Cómo contribuir a reducir el consumo de plástico

Todos somos conscientes de que eliminarlo de nuestras vidas es una labor complicada, pero no es imposible. Tras conocer el peligro que supone para el planeta y para nuestra propia salud, quizás sea el momento de que nos comencemos a plantear cómo reducir el consumo de plástico.

1. Comprar a granel tanto como sea posible. Rechazar los alimentos y bebidas en envases de un solo uso.

2. Reutilizar los envases de plástico que ya tenemos en nuestros hogares para el almacenamiento u otros usos.
proceso de degradación del plástico es muy lento

3. Utilizar nuestra propia botella de agua reutilizable o termo, en vez de comprar botellas de plástico o tazas de espuma de polietileno o papel plastificado.

4. Llevar siempre bolsas de la compra reutilizables. Lo más práctico es llevar algunas en el maletero del vehículo o en el bolso para que estén siempre a mano cuando hacemos una compra no programada.

5. Hacer la compra en mercados de cercanía, comprando frutas y verduras de temporada sin embalajes de plástico, cargando la compra en bolsas de tela o en el carrito de la compra.

6. Plástico biodegradable. Si vas a comprar vasos y platos de plástico para reuniones o fiestas, que sean biodegradables.

7. Envolver los almuerzos en bolsas de sándwich reutilizables de tela, de vidrio o de acero inoxidable.

8. Rechazar los alimentos envasados en bandejas de espuma de poliestireno, las típicas bandejas de plástico que tanto se ven en los supermercados.
proceso de degradación del plástico es muy lento

9. Reemplazar los recipientes de plástico en la cocina, por recipientes hechos con vidrio o acero inoxidable, una vez que se vayan desgastando.

10. Utilizar prendas con tejidos naturales como la lana o el algodón, huyendo del poliéster.
proceso de degradación del plástico es muy lento

11. Evitar comprar juguetes plásticos.

12. Beber agua del grifo en lugar de agua embotellada, que no produce desechos. Es más económico y tiene las mismas propiedades.
proceso de degradación del plástico es muy lento