El ceriantario nocturno, un animal que parece una flor

El ceriantario nocturno es un hexacoral marino que cuenta con dos coronas de tentáculos y habita en los fondos arenosos. Estos animales que parecen flores salen al anochecer y cazan desde un tubo de un metro de profundidad construido con mucílago y arena. Durante el día pueden resultar complicado observarles.

Conocido científicamente como Arachnactidae, conviene preguntarse qué es el ceriantario nocturno, uno de los grandes desconocidos de los fondos marinos. Nos encontramos ante una familia de hexacorales marinos pertenecientes al orden Ceriantharia, dentro de la clase Anthozoa. Si lo tuviéramos que comparar con alguna otra especie, esa sería las anémonas de mar, con las que incluso puede confundirse con cierta facilidad.

Estas últimas se encuentran en las zonas umbrías de los fondos marinos, desde cerca de la superficie hasta un máximo de 40 metros de profundidad. Los tentáculos que posee actúan a modo de refugio para diversas especies marinas, entre las que destaca el camarón lady escarlata.

Una de las diferencias más destacadas entre el ceriantario nocturno y las anémonas de mar es que los primeros no tienen el denominado disco pedal. Esto conlleva que el extremo inferior de su cuerpo, ya de por sí elástico, tenga forma puntiaguda. A lo que habría que añadir que este se ensancha en forma de bulbo a través de presión hidrostática.

Además, el ceriantario nocturno cuenta con dos coronas de tentáculos. Por un lado, la exterior se compone de tentáculos esbeltos que recuerdan a los zarcillos de una vid. Por otro, se encuentra la interior, compuesta de tentáculos más cortos alrededor de la boca.

¿Dónde vive el ceriantario nocturno?

Cuando el sol se marcha del cielo y cae la noche sobre el mar salen de sus escondrijos en la arena estos animales que parecen flores.

Se mueve el ceriantario nocturno como si bailara con la música inaudible del agua mientras cazan desde un tubo de un metro de profundidad construido con mucílago y arena, donde al menor peligro, se terminan escondiendo. Los movimientos anteriormente mencionados provocan que pueda enterrarse de manera sencilla en sustratos blandos y anclarse o desaparecer ante cualquier tipo de amenaza.

Ceriantarios nocturnos, águilas de mar, peces araña, congrios de arena o anguilas de arena son solo algunas de las especies que habitan en estos fondos arenosos. Este hábitat se caracteriza por estar formado de partículas sueltas que van y vienen por el oleado, convirtiéndose en uno de los lugares donde mejor se aprecia el empeño de la Tierra en borrar las huellas que deja tal variedad de especies.

¿De qué se alimenta?

En una sola zumbullida se les puede observar con total naturalidad. El ceriantario nocturno se siente atraído por las partículas en suspensión que flotan en el fondo. De este modo, este cnidario extiende sus tentáculos a la hora de darse un auténtico festín alimenticio que se puede prolongar durante toda la noche.

Las costumbres del ceriantario nocturno, como su propio nombre indica, son nocturnas. Durante el día es muy difícil observarlos. Por último, cabe destacar que suelen dejar un ligero rastro de su presencia en forma de tubitos de arena y pueden adoptar una posición completamente erguida que permite divisar un tallo de lo más colorido.