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Hidromancia y otras corrientes creativas

06/04/2016 - Blog - Roberta Bosco y Stefano Caldana
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“Las culturas se desarrollaron gracias al dominio del agua”, asegura Eulalia Valldosera (Vilafranca del Penedès, 1963). La artista, que consigue dar un nuevo significado a la célebre frase de Bruce Lee “be water, my friend”, parece poseer algo más del 70% de agua que compone cualquier cuerpo humano.


Todo en ella es fluido, los movimientos, los pensamientos y los recorridos que la han llevado, a lo largo de más de dos décadas, a realizar un corpus de obras protagonizadas por el agua y atravesadas por poderosas corrientes aéreas y subterráneas, reales y metafóricas, que enlazan el mundo del arte contemporáneo con otros saberes y otras dimensiones… “más sutiles”, según la artista.

Una de estas corrientes ha desembocado en la recodificación de lugares, una práctica performativa que llevó a cabo hace unos meses con motivo de la inauguración de un nuevo laboratorio para las artes contemporáneas, el Espai 10 (Abaxadors, 10, Barcelona), donde el próximo lunes 11 de abril impartirá un taller de dibujo vivencial con la colaboración de Elvira Pujol.

“Releyendo mi obra, he podido reconducir la capacidad de canalizar en forma de imágenes campos sutiles y dimensiones que están más allá del 3D, utilizando técnicas para despertar aspectos del seres humano que en una sociedad donde prevalece el lado racional y analítico, permanecen dormidos”, explica Valldosera, que suele grabar con un teléfono el ritual de reconocimiento y recodificación de los lugares donde interviene. Algunos de los vídeos grabados durante “la lectura y sanación” de un piso del Eixample donde quedaban atrapadas memoria de la Guerra Civil, se pueden ver en la muestra J'accepte la grande aventure d'être moi (Acepto la gran aventura de ser yo), abierta en el Institut Francès de Barcelona hasta el 28 de abril, en homenaje a Simone de Beauvoir en el 30º aniversario de su muerte.

“El Espai 10 se encuentra muy cerca de Santa María del Mar que como muchos templos está construida sobre una corriente subterránea, especialmente cargada de energía, que desemboca en la fuente delante del portalón”, añade Valldosera, que bebió el agua de esa fuente para atrapar algo de su energía.

Este proyecto, bautizado Economía de la visión, tiene una segunda entrega con el taller del día 11 (Inscripciones antes del 9 de abril mediante un breve texto de motivación al correo: info@espai10.com), que rescatará la condición de escritura cognitiva del dibujo y explorará su potencial como herramienta de regeneración y autoconocimiento. “En la primera entrega me centré en leer el espacio, abriendo memorias irresueltas, para poder anclar el nuevo proyecto en un presente más ligero sin la carga del pasado. En esta segunda entrega nos centraremos en el cuerpo energético de cada participante para visualizar y resolver conflictos”, indica Valldosera, citando una práctica japonesa que consiste en volcar los pensamientos conflictivos en gotas de agua, que posteriormente se congelan para cambiar su estructura.

No es la primera vez que la artista utiliza el agua en la inauguración de un espacio. Para la galería HalfHouse de Vallvidrera elaboró la acción Agua informada, que consistía en superar una especie de barrera de vasos de agua que impedían la entrada, de modo que para poder acceder al espacio los visitantes debían bebérselos en un ritual energético y purificador. En aquella ocasión Valldosera y el artista Javier Peñafiel, llevaron a cabo un diagnóstico e interpretación del espacio físico y psicológico de la nueva sede de HalfHouse, desde las perspectivas y experiencia intuitiva de unos especialistas de imágenes, a partir de las prospecciones realizadas por el geobiólogo Jordi Matamoros.


Agua informada, de Eulalia Valldosera


La multiforme relación de Valldosera con el agua arrancan con las instalaciones de envases de detergentes, que apuntan a la emergencia medioambiental, protagonistas de su monográfica para el Reina Sofía de Madrid, la Fundación Tàpies de Barcelona y el Witte de With de Rotterdam. En esta línea en la última edición de la feria ARCOmadrid, lo Studio Trisorio de Nápoles, que en octubre organiza una muestra de obras inéditas de Valldosera sobre el tema del agua y el reflejo, expuso Neptuno en Venus, un conjunto de bidones llenos de lo que parece agua sucia o petróleo, que gracias a la luz crean sombras y reflejos fantasmagóricos. Una versión parecida, que se presentó en el mismo periodo en el escaparate del Corte Inglés de Preciados en el marco de un proyecto de arte en el espacio público, demuestra que la belleza puede surgir también de unos bidones de agua sucia.



Neptuno en Venus, Eulalia Valldosera

La fluidez que caracteriza todos sus trabajos hace que Valldosera se mida con proyectos de formato muy diverso, desde un mediometraje como Avant la Lumière, realizado durante una residencia en Francia, que la galería Sicart presentó en la feria Loop 2015 (donde hay una hermosa secuencia de ropa trasportada por la corriente del río), hasta una intervención permanente como Intercambio para la fachada del edificio DHC de Zaragoza (central climatizadora de trigeneración de energía, que usa agua del rio Ebro para calentar los edificios de la Expo 2008) con una pantalla de leds cuyas proyecciones se generan a partir de la interacción con los datos suministrados por la central.

A pesar de que año tras año, Valldosera consigue cautivar el interés con obras cerebrales y de gran poderío visual a la vez, en nuestra opinión una de las más sugerentes y emocionantes queda Loop, el vídeo de la acción realizada para la Bienal de Estambul de 1997, comisariada por Rosa Martínez.

Registrado en la monumental cisterna de Yerebatan, emplazada en el subsuelo de la Estambul bizantina, Loop muestra una joven Valldosera que deambula en la penumbra con el agua hasta las rodillas, realizando un ejercicio de hidromancia o química poética, a través de las sugerencias que esta materia elemental ofrece a la imaginación. “Las aguas representan el inconsciente, lo informe, el inicio generador de la vida, pero también la disolución en el caos. Para los escritores místicos, como Teresa de Jesús, la metáfora del agua era idónea para explicar el curso de sus meditaciones”, escribe Rosa Martínez, en el catálogo de la exposición Nada temas, dice ella, en la que se expuso recientemente.

 

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Sobre el autor

Roberta es periodista especializada en arte contemporáneo y nuevos medios y Stefano en cultura digital. Son autores de El Arte en la Edad del Silicio, un espacio permanente dedicado al new media art en El País. Roberta es miembro habitual del jurado del Premio Diseña de Fundación Aquae.

 

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