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Hasta el universo y más allá

13/07/2016 - Blog - Roberta Bosco y Stefano Caldana
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Materia, antimateria, exploración espacial, radiofrecuencia, rayos cósmicos, muones y genoma humano. Parece el aburridísimo sumario de un convenio sobre investigación científica y sin embargo es el interesantísimo programa de Reverberadas. Exploraciones sobre arte digital y ciencia, una exposición que reúne las obras de 12 artistas internacionales con el objetivo de establecer un diálogo creativo entre el mundo de las artes y las ciencias.




Abierta hasta el 18 de septiembre en Etopia Centro de Arte y Tecnología, Reverberadas es la primera exposición que la Fundación Zaragoza Ciudad del Conocimiento organiza como integrante de la Red Europea de Arte Digital y Ciencia, que cuenta con la coordinación del prestigioso Ars Electronica Center de Linz (Austria), el apoyo del programa Europa Creativa de la Unión Europea y la colaboración de importantes instituciones científicas como CERN, ESO, ESA, CEFCA o la propia Universidad de Zaragoza.



De las 12 obras que se presentan en la muestra comisariada por Fermín Serrano Sanz, tres han sido producidas gracias a un programa de residencias en Etopia, cuyos beneficiarios se eligieron a través de una convocatoria abierta, lanzada a finales de 2015. Entre ellas destaca el primer prototipo de Cosmic Bitcasting, algo así como un traje que actúa como un detector portátil de rayos cósmicos, surgido de una colaboración entre la artista Afroditi Psarra y la física experimental Cécile Lapoire.

 

 

“Este proyecto quiere situar el foco de interés en las partículas subatómicas, esenciales para que la humanidad empiece a comprender el mundo invisible que nos rodea y gobierna nuestra existencia diaria”, explican las creadoras, que han concebido Cosmic Bitcasting a partir de la idea de conectar el cuerpo humano con el universo a través de la creación de una “interfaz llevable (wearable)” o sea una prenda de código abierto que puede detectar muones secundarios. “Se trata de unas partículas que se generan cuando los rayos cósmicos chocan con la atmósfera y al penetrar en el cuerpo humano disparan una serie de sensores incorporados al traje”, indican Psarra y Lapoire.



Tiene mucho que ver con el inconmensurable espacio del universo también Constellation, una instalación audiovisual realizada por Edu Comelles con la colaboración de Andrea Pazos, que también ha sido producida expresamente para Reverberadas.

 

 

Constellation sumerge el espectador en un universo en miniatura, que le envuelve a través de un sistema de altavoces y una proyección cenital que transforma el techo del espacio expositivo en algo parecido a una réplica de la bóveda celeste. Para disfrutar de la pieza lo mejor es tumbarse en el suelo y dejarse envolver por el sonido y las imágenes que plasman lo que Comelles define “un paisaje sonoro generativo a partir de un archivo de muestras de sonidos ambientales y referencias a la exploración espacial, las radiofrecuencias, la cultura popular y el imaginario colectivo sobre el universo”.



MetrySym de Jürgen Ropp y Marta Pérez Campos, el último de los tres proyectos producidos en Etopia, es una obra que teoriza sobre el comportamiento y la relación entre antimateria y gravedad.

 

 

Moviendo la mano en la parte inferior de la instalación, el público puede controlar el desplazamiento de un objeto levitante gracias al influjo de un potente campo electromagnético e interactuar con él teorizando en la medida de lo posible sobre cómo la gravedad afectaría a la antimateria. “Desde el descubrimiento del concepto de antimateria los científicos se preguntan sobre su comportamiento y su relación con la gravedad, sin conseguir ningún resultado concluyente. MetrySym teoriza sobre esta idea, postulando que probablemente la manzana podría caer hacia arriba”, especulan los creadores. Actualmente la investigación sobre la antimateria se lleva a cabo en el acelerador de partículas del CERN (Suiza), protagonista también del experimento AEgIS en el CERN (Antihydrogen Experiment: Gravity, Interferometry, Spectroscopy) que pretende medir cómo se comporta la antimateria en el campo gravitacional de la Tierra. ¿Caerá hacia abajo, como hace la materia o caerá hacia arriba? se preguntan los investigadores, que para encontrar una respuesta intentan medir su trayectoria utilizando átomos individuales de antihidrógeno y placas fotográficas.



Entre los demás proyectos destaca Data Drops, una colaboración entre Mar Canet y Varvara Guljajeva y el científico Mario de la Fuente, que reflexiona sobre la recogida de datos personales en la red. A partir de un análisis del investigador Ramón Sangüesa sobre las respuestas emocionales de los ciudadanos al uso de sus datos personales por terceros, Canet y Guljajeva han tomado como referencia el sistema de colores de la rueda del psicólogo estadounidense Robert Plutchik, que se basa en ocho emociones primarias que dan origen a todas las demás.

 

 

Los colores resultantes de los datos emocionales de las personas se materializan en forma de gotitas en un portaobjeto de laboratorio. “Las gotitas se mueven libremente persiguiéndose, fundiéndose e interactuando entre sí, como intérpretes de un baile coreografiado por la física

molecular, una metáfora de cómo perdemos el control sobre nuestros datos personales, revelados a través de nuestros dispositivos móviles conectados a la red de forma permanente”, aseguran los artistas.



La muestra se completa con Deep Life de Guillermo Casado y Azucena Giganto, que transforma las tradicionales placas de Petri de los laboratorios en enormes soportes audiovisuales donde se desdibujan los límites de la vida entre escala macroscópicas y microscópicas. En cambio en 5th Column, Jaime de los Ríos plasma un mundo donde la inteligencia artificial ha resuelto parte de los problemas planteados por las ciencias y el pensamiento y se pregunta ¿a quién beneficiaría el desarrollo de un arte independiente del creador?

Una siniestra perspectiva que parece hacerse realidad en E6 de Santiago Latorre, unas piezas sonoras generadas y controladas por moléculas del ADN humano gracias al sintetizador de sonido desarrollado por Latorre en el proyecto Sonificación del Genoma Humano.



“El arte y la ciencia son herramientas utilizadas por la sociedad para mediar con la realidad, haciendo accesible lo inaccesible, aunque sea captando sólo algunas de sus propiedades”, concluye el comisario Fermín Serrano, recordando que Reverberadas se completa con un intenso programa de talleres participativos y un simposio internacional sobre arte y ciencia con algunos de los principales expertos en este campo.

 

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Sobre el autor

Roberta es periodista especializada en arte contemporáneo y nuevos medios y Stefano en cultura digital. Son autores de El Arte en la Edad del Silicio, un espacio permanente dedicado al new media art en El País. Roberta es miembro habitual del jurado del Premio Diseña de Fundación Aquae.

 

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