Fundación Aquae > El miedo al agua en Venecia

El miedo al agua en Venecia

29/06/2018 - Blog - Júlia Benavent
La Universidad de Florencia acaba de publicar un interesante volumen de artículos sobre la gestión del agua en Europa Gestione dell’acqua in Europa (XII-XVIII secc. Università di Firenze 2018). El volumen se articula en dos secciones: La gestión del agua en condiciones normales y la gestión del agua en condiciones de desastre natural. Las aportaciones reflexionan sobre Italia, España, Polonia, los Países Bajos, Rusia, Creta, las islas Jónicas e Inglaterra.
Compartir en

El professor Massimo Galtarossa analiza el caso de Venecia, sometida a los desastres naturales de las aguas y las reacciones al miedo que causaba en la población y las instituciones encargadas de proveer los remedios para prever y paliar el desastre. Como ciudad asentada en un medio acuático necesita de pozos de agua dulce para proveerse y está sometida regularmente a la amenaza de la crecida de las aguas (acqua alta) y a la acción del viento siroco que la oprime; una ciudad con una relación “complicada y desacorde” con el mar, de la que ha dejado testimonio en los textos de cronistas y escritores, y en documentos de archivo. Los venecianos temían la crecida de aguas y la combatieron con oraciones e ingeniería. A principios del siglo XVIII se construyeron los murazzi, bajo la dirección del ingeniero hidráulico Bernardino Zendrini. Los murazzi son impresionantes diques para proteger los márgenes de la laguna y sustituían a los palafitos (palade), empalizadas de piedra y madera que duraban poco. Una de las instituciones de la república independiente de Venecia, ciudad construida sobre las aguas del Adriático, no junto a un río de agua dulce, era la Magistratura alle acque, creada en 1501. Fue decisiva para afrontar los fenómenos catastróficos, pues se ocupaba del control de la laguna.


Cuadro "Entrega del anillo al Dogo" de Paris Bordone
Cuadro "Entrega del anillo al Dogo" de Paris Bordone


Con el análisis de los fondos documentales se constató que las instituciones venecianas obraron con eficacia y previsión ante las situaciones de desastre natural. No era esta, sin embargo, la única manera de buscar protección ante las amenazas del agua. Hay constancia de las rogativas a los Santos y a la Virgen María. Se cuenta que en el verano de 1508 se aparició la Virgen a un campesino para decirle que si los venecianos no enmendaban sus pecados, todos los habitantes de Chioggia serían destruidos. El patrón de la ciudad, San Marcos, como lo era San Pedro para Roma, personifica el gobierno de Venecia, mediante la entrega de un anillo a un pescador para que este lo cediera al Dogo. Esta leyenda que narra la boda de Venecia con el mar representa el auxilio de San Marcos Evangelista en una noche de tormenta. El pintor Paris Bordone, discípulo de Tiziano, es autor de un cuadro titulado Entrega del anillo al Dogo. Otra pintura de Palma il Vecchio, titulada Tempestad en el mar, muestra la salvación de la ciudad por intercesión de los tres Santos protectores de Venecia (San Marcos, San Nicolás y San Ignacio), que evitaron que Satanás con una barca cargadas de demonios inundara y destruyera la ciudad una noche trágica de tormenta.  La ciudad que ostenta el equilibrio entre el agua y la tierra tiene en el mar su fuente de ingresos y también todo el temor a ser destruida. Con cada terrible inundación, y son frecuentes, como las ocurridas en  1517, 1525, o las del invierno de 1545-1546, los venecianos veían cómo la marea, incrementada por la acción del siroco, subía cada vez más de forma continua, sin parar durante todo el día, y todos temían las enfermedades que seguirían al desastre, en particular de la peste, (...) porque dañaría el agua dulce de los pozos, la inundación de los almacenes de los mercaderes, sobre todo de los que usaban la ceniza para fabricar vidrio y jabón, y en particular, la ruina de los pobres que vivían en las plantas bajas de las casas. Estas plantas bajas eran por lo general cedidas gratuitamente porque nadie quería vivir allí. El gobierno de la ciudad reaccionó con la construcción de las palade, es decir, hileras de palos de roble y piedras de Istria para detener el empuje del agua, y así se procedió hasta que los ingenieros de la Ilustración construyeron los murazzi


El profesor Massimo Galtarossa expone con detalle en su documentado artículo Venezia e le culture del disastro cómo el temor al agua influyó en el gobierno y en la cultura de la ciudad de Venecia, pero otras aportaciones, en el mismo volumen, de los españoles Julián Clemente Ramos y Emilio Martín Gutiérrez I paesaggi d’acqua e le loro utilizzazioni nella Spagna sudoccidentale tra il tredicesimo e il sedicesimo secolo, María Isabel del Val Valdivieso, The Role of Water in the Urban Development of Lower-Medieval Castile y Antonio Malpica Cuello, Water manegement in the Kingdom of Granada in the Middle Ages nos demuestran la importancia de la investigación en la memoria del agua para comprender de primera mano la configuración cultural y política de nuestro pasado. 


Júlia Benavent ha coordinado la edición de la Colección Clásicos Auae

 

Etiquetas:

Sobre el autor

Profesora titular de Filología Italiana en la Facultad de Filología, Traducción y Comunicación de la Universitat de València. Su investigación está orientada a la edición de textos medievales y del Renacimiento, en español, francés, italiano y catalán.

Ha editado y dirigido la edición de las cartas del Cardenal Granvela, custodiadas en la Biblioteca Nacional de España y en la Real Biblioteca.

Algunas de sus obras son:

La urbanització del Raval de Barcelona a final del segle XVIII. Clavegueram, empedrats i societat (ed. Fundación Agbar)

El secuestro que ordenó Carlos V (Publicacions de la Universitat de València)

Contra els Borja (Centro Francisco Tomás y Valiente)

Biografías de Savonarola por Timoteo Bottoni (Publicacions de la Universitat de València)

Actas del proceso de Giordano Bruno (Institución Alfonso el Magnánimo de Valencia)

Guía a la lectura de "La divina comedia" (Institución Alfonso el Magnánimo de Valencia)

 

Compartir en