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Cotizaciones de un vaso medio lleno de agua

04/09/2015 - Blog - Roberta Bosco y Stefano Caldana
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Un vaso de agua en un bar suele ser gratis, pero su cotización se dispara si se convierte en una obra de arte. Sin duda muchos se acuerdan de Vaso medio lleno (2006), la obra del artista cubano Wilfredo Prieto valorada en 20.000 euros, que levantó un enorme debate y repercusión mediática en la pasada edición de la feria ARCOmadrid. La analogía con la  provocación de Prieto se nos ocurrió de inmediato al ver Chijikinkutsu, la minimalista instalación del artista japonés Nelo Akamatsu, que se exhibe hasta el próximo 7 de septiembre en el Festival Ars Electronica de Linz (Austria).


Se trata de una habitación vacía de paredes inmaculadas con unos estantes abarrotados por decenas de vasos de agua. A pesar de que en un primer momento el público no entiende lo que está pasando, pronto descubre que el aire del espacio está reverberando saturado por unas sonoridades abstractas y cristalinas.




 

Chijikinkutsu es una sugestiva obra sonora que se compone de unas bobinas de cable de cobre conectadas con unos vasos de agua a medio llenar, donde flotan unas agujas de coser magnetizadas. Al suministrar electricidad a las bobinas, el artista crea un campo magnético temporal que condiciona el movimiento de las agujas, haciéndolas chocar contra las paredes de cristal, para que generen un débil sonido que resuena de manera fantasmal en el espacio expositivo. Víctima de su proprio giro conceptual, la obra de Wilfredo Prieto, representado por la galería Nogueras Blanchard de Barcelona, no se llegó a vender, en cambio la intimista instalación de Nelo Akamatsu acaba de ser galardonada en Linz con los 10.000 euros del Golden Nica en la categoría Digital Musics & Sound Art, uno de los prestigiosos premios que el Festival Ars Electronica otorga anualmente durante el festival homónimo. 




Chijikinkutsu, de Nelo Akamatsu 

El nombre Chijikinkutsu es un neologismo que procede de la combinación entre chijiki, que en japonés significa geomagnetismo y suikinkutsu, que define una tradicional instalación sonora para jardines japoneses. De ese modo el artista consigue plasmar las propiedades del campo magnético terrestre, que el físico inglés del siglo XVI, William Gilbert, llegó incluso a describir como si fuera una forma de vida, cuyas importantes características físicas no son percibidas por los sentidos humanos. “Sin embargo, desde mucho antes de su descubrimiento la gente ha navegado con la ayuda de las brújulas utilizando el geomagnetismo”, añade Akamatsu explicando cómo en los últimos años “varios dispositivos que utilizan el geomagnetismo han sido incorporado en los teléfonos inteligentes y las investigaciones científicas informan de que el comportamiento de las aves migratorias, las abejas y algunos tipos de bacterias, así como la hermosa aurora boreal están relacionados con este fenómeno”.




Chijikinkutsu, de Nelo Akamatsu 

Suikinkutsu es un término acuñado en el periodo Edo (1606-1868) para definir unas instalaciones sonoras basadas en el uso de las gotas de agua y sus resonancias al chocar con ollas de barros y tubos de bambú. “Desde la antigüedad, los japoneses han sido sensibles a la percepción de la naturaleza, desde el sonido del viento entre los árboles hasta los ruidos de los insectos”, explica Akamatsu que terminó de dar forma a su obra después de una visita a un templo en las montañas de Kioto donde descubrió un suikinkutsu particularmente logrado. Cuando escuchó atentamente los sonidos del lugar, el artista se percató de que por pura coincidencia sonaba similar a su trabajo. Después de esta revelación, la conciencia de esta proximidad sonora le ayudó a dar forma a su obra. “El concepto de Chijikinkutsu no procede de la experimentación con la ciencia y la tecnología típicas de las artes electrónicas, ni de la teoría arquitectónica de la música occidental en la que se basan algunas artes sonoras. Sin embargo a través del geomagnetismo, esta instalación amplía los sutiles sonidos del suikinkutsu en el contexto de la perspectiva japonesa sobre la naturaleza”, añade. 




Chijikinkutsu, de Nelo Akamatsu 

Desde un punto de vista formal la obra es absolutamente esencial, sin ningún elemento innecesario ni dispositivos para amplificar el sonido. Inspirado en las doctrinas zen y el característico minimalismo japonés, Suikinkutsu es un trabajo que abarca lo que podemos ver y lo que no podemos ver, aunque se encuentre en nuestra conciencia. “La superficie del agua en el vaso, donde flota la aguja me recuerda una pequeña tierra con su geomagnetismo. Quería dar protagonismo a los sonidos acústicos, de modo que los espectadores pudieran concentrarse en escucharlos y darse cuenta de que los sonidos no vienen de fuera de sus cuerpos, porque existen dentro de su mente”, concluye Akamatsu.




Chijikinkutsu, de Nelo Akamatsu 

 

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Sobre el autor

Roberta es periodista especializada en arte contemporáneo y nuevos medios y Stefano en cultura digital. Son autores de El Arte en la Edad del Silicio, un espacio permanente dedicado al new media art en El País. Roberta es miembro habitual del jurado del Premio Diseña de Fundación Aquae.

 

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