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Estamos plantando… Sabinas

09/02/2018 - Blog
Te presentamos las especies de árboles y plantas, autóctonas, que estamos plantando en Zamora, en el marco del proyecto Sembrando O2
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La sabina albar (Juniperus thurifera) es un árbol de mediano tamaño, generalmente menos de 12 metros de altura, perennifolio, con el tronco corto, de corteza pardusca o cenicienta, fibrosa o agrietada. La copa es muy densa, cónica u ovoidea e irregular en los individuos más viejos.

Las hojas se insertan en forma opuesta o más raramente verticiladas por tres. Son escuamiformes, romboidales, imbricadas, adheridas al tallito en su parte inferior y con el ápice libre y aguzado. Las hojas juveniles son aciculares.

Es una especie dioica, que tiene las flores unisexuales en tallos y troncos separados. Los conos masculinos son ovoides u oblongos, pequeños, formados por 4 o 6 pares de escamas en forma de parasol y dispuestos en la terminación de las ramillas. Los femeninos se encuentran en cortas ramitas laterales.

Las arcéstidas, semillas recubiertas que parecen frutos, son globosas de hasta 1 centímetro de diámetro, de color que varía desde azulado a negruzco o rojizo según el grado de madurez. Tiene una cera blanco-azulada que las recubre con frecuencia.

Forma sabinares más o menos puros que entra en competencia con la encina y el pino salgareño o ser dominante en condiciones extremas, ya que resiste muy bien las heladas y los veranos secos y calurosos, típicos de parameras y mesetas.

Los bosques de sabina son considerados relictos por representar el testimonio de un paisaje vegetal que dominó o fue frecuente hace milenios.

Una sabina absorbe en 40 años: 0,03 toneladas de CO 2 retirándolo de la atmósfera.

 

 

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