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#COP21 Baños ecológicos para vivir mejor

07/12/2015 - Blog - Olga Isaza
Por la belleza de sus paisajes, vivir en la Amazonía peruana, puede parecer paradisiaco. Pero la realidad es que para la gran mayoría de sus habitantes, significa estar expuestos a lluvias torrenciales y desborde de los caudalosos ríos.
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Aquí siempre ha llovido, pero debido al cambio climático en los últimos años llueve con más frecuencia e intensidad. A esto se suma la carencia de servicios básicos como los de agua segura y saneamiento básico. Así, sin agua apta para el consumo humano y sin servicios higiénicos adecuados, vivían hasta hace poco Rober Cauper, Flor de María Díaz y sus hijas Roxana y Sara en el  asentamiento humano Villa San Martín.

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Imagen cedida por UNICEF

Como la gran mayoría de sus vecinos, los Cauper Díaz realizaban su aseo diario en las grisáceas aguas del río que baña su comunidad y a falta de servicios higiénicos recurrían a las zonas más alejadas y poco transitadas cuando sentían la necesidad de orinar o defecar.
Esta situación está cambiando gracias a la instalación en cada vivienda de los llamados baños ecológicos secos que convierten los excrementos en compost. Para evitar que este baño se inunde, se construye sobre gruesos maderos, a varios centímetros del piso y  teniendo como punto de referencia el máximo nivel histórico alcanzado por las inundaciones o sobre botellas de plástico recicladas que permiten su flotación durante las constantes inundaciones.

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Imagen cedida por UNICEF

Cada baño tiene un gran cubo de madera dividido en dos partes revestidas con brea que sirven como recipiente de las heces y orina. Encima hay un cajón de madera con tapa que sirve como asiento y que siempre debe ir sobre la división vacía o que falta llenarse. Cuando una división ya está llena se tapa bien por unos meses para que se descompongan totalmente los excrementos. Cuando se han hecho polvo, se retiran por una puerta que tiene el cubo y se usan como abono” explica Rober.
Flor de María precisa que luego de hacer uso de este servicio higiénico se echa aserrín (desechos de la transformación de la madera) en el cajón para favorecer la descomposición de los residuos orgánicos y evitar el mal olor.
Para complementar el uso de los baños secos con prácticas de higiene saludable, en cada casa se ha instalado un tanque de 200 litros en el que se realiza la “cosecha de aguas de lluvia” que se canalizan a un pequeño lavadero en el que las familias realizan su aseo personal, lavan su ropa y los utensilios de cocina.

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Imagen cedida por UNICEF

Guiándose de la sabiduría lugareña, en todas las casas el baño ecológico y el lavadero se han rodeado de árboles de plátano. Se hace, porque esta planta absorbe rápidamente la humedad. Así se evita que por los residuos domésticos de agua, las áreas de higiene familiar se enloden y atraigan insectos como los zancudos que transmiten la malaria y el dengue. Esta técnica recibe el nombre de Círculos de plátano.

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Gracias a los baños ecológicos secos, los círculos de plátano y la cosecha de agua de lluvia en Indiana se están presentando menos casos de infecciones, como las gastrointestinales que generan diarreas y colocan a los niños en riesgo de desnutrición crónica.  Además,  se está reduciendo el riesgo de abuso contra los niños y niñas, porque ya no requieren alejarse de sus casas para ir en búsqueda de servicios higiénicos.

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Imagen cedida por UNICEF

 

Sobre el autor

UNICEF Perú

 

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