Ángeles Alvariño: descubridora de 22 especies planctónicas para la ciencia

Desde muy joven sintió gran pasión por los libros de historia natural, pero lo que no sabía entonces es que pasaría a convertirse en una de las grandes figuras de la ciencia española. Hablamos de Ángeles Alvariño, una gallega descubridora de 22 nuevas especies planctónicas.

Ángeles Alvariño nace en Serrantes (1916), un pequeño pueblo de la costa de Galicia. Con tan solo tres años ya sabe leer y comienza a interesarse por la música. Desde muy joven, siente una gran pasión por los libros de historia natural, lo que le llevaría, una vez finalizado el Bachillerato en 1933, a trasladarse a Madrid donde comenzó a estudiar Ciencias Naturales.

Con el estallido de la Guerra Civil, los centros universitarios cierran y no le queda otra que regresar a Galicia. Durante los años del conflicto, estudia tanto francés como inglés, y retoma sus estudios a partir de 1939, licenciándose dos años después. Posteriormente, Ángeles Alvariño se inicia en la docencia en su ciudad natal, para, años más tarde, retornar a Madrid junto a su marido, un militar destinado en el Instituto Español de Oceanografía (IEO).

Por aquel entonces, el IEO no admitía mujeres entre sus filas. Sin embargo, el talento y la calidad científica de las investigaciones de Ángeles Alvariño provocó que la institución hiciera una excepción y la admitiera, con treinta y cuatro años, como becaria.

Dos años después, Alvariño consigue una plaza como bióloga en el Centro Oceanográfico de Vigo del IEO, donde comienza a desarrollar su interés por el mar, los litorales y el plancton. Fruto de este atracción, realiza una serie de investigaciones y estudios centrados en temas y áreas geográficas de diferente índole que van desde las incrustaciones marinas en los cascos de los buques hasta el zooplancton y las pesquerías. Todas fueron publicadas posteriormente en el Boletín del IEO.

Cabe destacar su última aportación en el IEO: una monográfica investigación en la que describe una treintena de especies desde un punto de vista morfológico, a las que aporta, además, comentarios sobre los diferentes estados de cada una de ellas.

Ángeles Alvariño: una científica brillante 

Fue en 1953 cuando Ángeles Alvariño recibe una beca para seguir estudiando el plancton en Reino Unido, concretamente en el laboratorio de Phymout del British Council, bajo la dirección de Frederick S. Russell y Peter C. Corbim.

Alvariño se convertía así en la primera mujer científica en trabajar a bordo de un barco británico de investigación. Fue aquí donde inicia su investigación en diferentes grupos de predadores zooplanctónicos y en el ictioplancton. Y en donde logra hallar, en el plancton, a un quetognato indicador de aguas costeras del Atlántico.

Marina Sanz, Ángeles Alvariño, experta en plancton y descubridora de 22 especies

En 1956, continúa sus investigaciones en Estados Unidos gracias a una nueva beca junto a Mary Sears, que queda tan impresionada con el trabajo de Alvariño que la recomienda para ocupar un puesto en el Instituto Scripps de Oceanografía de California. Allí, Alvariño trabaja hasta 1970, siempre investigando el plancton, y donde puede analizar miles de muestras de todo el mundo. Un trabajo que le llevó a describir 22 nuevas especies planctónicas para la ciencia.

A partir de 1970, y hasta su jubilación en 1987, trabaja en la prestigiosa institución norteamericana Oficina Nacional de Administración Oceánica (NOAA), basando su trabajo en el estudio de las larvas de peces en el plancton. Su retiro no supuso que dejase de estudiar: ya que siguió dando a conocer como científica emérita la historia de las ciencias marinas en España.

El legado que nos deja Ángeles a través de sus escritos, monografías y libros han supuesto un gran impacto en la ciencia. En 2005, fallecía dejándonos con sus obras, investigaciones y descubrimientos una herencia con un gran valor para la comunidad científica.

Tal fue la magnitud de sus estudios, que la oceanógrafa figura en la “Encyclopedia of World Scientists”, en donde se encuentran los 1.000 científicos mundiales más importantes de todos los tiempos, y donde solo figuran tres españoles, los Nóbel Severo Ochoa, Santiago Ramón y Cajal y la propia Ángeles Alvariño.

En 2013, el IEO rendía homenaje a la científica española poniendo su nombre a uno de los buques oceanográficos más avanzados de la flota española: el Ángeles Alvariño.