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El ‘peligroso’ asteroide Bennu tiene agua

La llegada de la sonda Osiris-Rex de la NASA al asteroide primitivo Bennu ha sido muy mediática desde que se anunciase que sería retransmitida en directo. Además, el Bennu ha sido presentado como un asteroide misterioso, cuyo análisis podría dar información sobre la formación del Sistema Solar. A los pocos días de explorarlo, se ha descubierto la primera gran información: hay agua en su superficie.
12/12/2018
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La sonda Osiris-Rex de la NASA comenzó hace unos días a operar alrededor del asteroide Bennu. Hasta marzo de 2021 lo inspeccionará y mapeará para, en 2023, tomar el rumbo de regreso a la Tierra. Este era el plan inicial que se ha visto afectado, a los pocos días, al descubrir que, sobre su superficie, hay agua.

Uno de los principales objetivos de esta misión se encuentra en arrojar luz sobre la composición química del asteroide, dado que está compuesto por las mismas moléculas que dieron origen a la vida en la Tierra. Por tanto, un análisis de sus compuestos podría dar también información sobre la formación del Sistema Solar. Mediante un instrumento que expulsa aire y levanta partículas de polvo -regolito-, la Osiris-Rex recogerá muestras para su estudio.

El Bennu, está considerado un planetoide de alrededor de 500 metros de diámetro y con un tamaño cercano a una montaña pequeña, y debido a su composición y antigüedad, es considerado por expertos como toda una reliquia del Sistema Solar. Aunque también existe cierta preocupación de que pueda chocar con la Tierra a finales del siglo XXII.

La información sobre presencia de agua en el Bennu se ha obtenido gracias a dos espectrómetros con los que está equipado la sonda, indicando la presencia de hidroxilos, esto es, moléculas que poseen en su composición átomos de oxígeno y de hidrógeno adheridos entre sí.

Aunque es pronto para sacar conclusiones, desde la NASA se habla de que la presencia de agua podría ser residual, lo cual quiere decir que el Bennu, más que haber albergado agua -dado su tamaño parece a priori complicado- podría presentarla en su superficie debido a que en algún momento tuvo un cuerpo paralelo adherido, puede que un asteroide más grande. En cualquier caso, las investigaciones han comenzado y el descubrimiento arroja, por el momento, más incógnitas que respuestas. Pero si el objetivo de la misión era usar el Bennu para lograr más información sobre la formación del Sistema Solar, el comienzo no ha podido ser mejor.

Recientes investigaciones y experimentos han concluido que la presencia de agua en la Tierra pudo proceder del impacto de asteroides, de ahí la importancia que se ha dado al descubrimiento de agua en el Bennu. En el año 2010, se descubrió que el asteroide 24 Themis presentaba agua helada y compuestos orgánicos, lo cual arrojó ya algunas teorías que con el Bennu se podrían desarrollar más en busca de conocer más tanto sobre la creación del Sistema Solar como de la vida en la Tierra.

 

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