×

Sede central. Paseo de la Castellana, 259C.
28046 Madrid
T. 913 075 725
fundacionaquae@fundacionaquae.org

Oficina en Madrid. Santa Leonor, 39.
28037 Madrid
T. 913 621 024
fundacionaquae@fundacionaquae.org


El hielo del Ártico muestra 1.500 años de contaminación

Un equipo internacional de investigadores ha medido, fechado y analizado las emisiones de plomo que se han capturado por el hielo ártico, a través de muestras tomadas en Groenlandia y el Ártico ruso. Un plomo que quedó atrapado en el hielo entre el año 500 y 2010.

Durante esos 1.500 años analizados, los resultados han constatado que la actividad humana relacionada con procesos comerciales e industriales como la minería, la fundición de minerales y la quema de combustibles fósiles, ha emitido gran cantidad de plomo a la atmósfera. El cual, debido a las corrientes de viento, ha viajado hasta el Ártico, asentándose allí sobre la capa de hielo y convirtiéndose en un perfecto registro de actividad económica.

Registrando la contaminación histórica

Unos registros que son complemento de un estudio previo que los mismos investigadores realizaron el año pasado, en 2018. Ya en él mostraban que la contaminación de plomo en un solo núcleo de hielo de Groenlandia representaba el movimiento de la economía europea entre los años 1100 A.C, y el año 800, incluyendo, por tanto, los imperios griegos y romanos.

El investigador Joe McConnell, catedrático en la División de Ciencias Hidrológicas del Instituto de Investigación del Desierto y coautor del estudio, explicó: “hemos extendido nuestro registro anterior a través de la Edad Media y el Período Moderno hasta el presente. Con un conjunto de trece núcleos de hielo en lugar de solo uno, este nuevo estudio muestra que antes de la Revolución Industrial, la contaminación por plomo era generalizada y sorprendentemente similar en una gran franja del Ártico y, sin duda, el resultado de las emisiones europeas”.

Los científicos hallaron que el aumento de la concentración de plomo en el interior de los núcleos se alinea con los períodos de expansión europea y la prosperidad económica, y por tanto, la disminución de la concentración de plomo se corresponde con periodos de guerras, plagas, hambrunas y alteraciones climáticas.

A pesar de las oscilaciones, mucho plomo en el Ártico

Así, constataron que los aumentos en la contaminación por plomo a lo largo de la Edad Media indican un crecimiento económico generalizado, particularmente en Europa central. Mientras que hallaron una disminución en la contaminación por plomo en los registros del núcleo de hielo durante el periodo tardío de la Edad Media, cuando la plaga devastó esas regiones, lo que indica que la actividad económica en la región se estancó debido a ella.

A pesar de estas oscilaciones en las concentraciones de plomo, durante los últimos 1.500 años ha existido una tendencia a la contaminación por plomo en el Ártico, con un aumento general de 250 a 300 veces en el Ártico desde el inicio de la Edad Media hasta la década de 1970.

Desde la aprobación de las políticas de reducción de la contaminación, incluida la Ley de Aire Limpio de 1970 en los Estados Unidos, la contaminación por plomo en el hielo del Ártico ha disminuido en más del 80%. Aunque esto no ha evitado que los niveles de plomo sean alrededor de 60 veces más altos ahora de lo que eran al comienzo de la Edad Media.

Unos hallazgos relevantes para los científicos ambientales que quieren comprender cómo la actividad humana ha alterado el medio ambiente, y para los historiadores, ya que puede ayudar a comprender y cuantificar las formas en que las sociedades y sus economías han respondido a fuerzas externas, como perturbaciones climáticas, plagas o disturbios políticos.